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La cubera
Por: Gustavo Silva

La Cubera o Pargo Cubera como le conocemos en nuestro país, podemos identificarla científicamente como Lutjanus Cyanopterus, siendo parte de la familia de la gran mayoría de pargos de género lutjanus, que podemos encontrar tanto en el Pacífico como en el Atlántico. 

Generalmente se asocia al pargo con peces de arrecife y efectivamente ésta especie la podemos encontrar en zonas arrecifales preferentemente, sin embargo los grandes pargos pueden encontrarse en los sitios menos pensados, en las orillas de la playa donde se acercan a cazar durante el día o la noche o en zonas de manglar y esteros, donde ocasionalmente entran a protegerse de temporales o simplemente para conseguir alimento.

Una de las posibilidades que existen para encontrar varias cuberas juntas es en la época de apareamiento, en la que tanto hembras como machos, se concentran en un área relativamente pequeña, generalmente en zonas abiertas, con la finalidad de realizar la puesta y fertilización. Esas zonas son visitadas en cada época de apareamiento y cuando ya son lugares conocidos por el hombre, entonces se puede afectar a la especie, ya que regresan siempre al mismo lugar, poniendo en peligro el proceso. Otros depredadores como el tiburón ballena se alimenta de los huevos de estos grandes pargos en aguas abiertas, donde el tiburón ballena come. Se han realizado algunos estudios que estiman que la puesta de esta especie ocurre en los meses de junio, julio y agosto, y se han encontrado cardúmenes de cubera en apareamiento en algunos lugares del mar Caribe en los que se han realizado estos registros.

En general podemos describirlos de la siguiente manera: su piel es de color rojizo, que puede ir desde tonos marrones hasta tonos rojos intensos, con grandes escamas que cubren su piel, su boca es grande y sus labios son gruesos y cubren una dentadura bastante peligrosa, ya que tienen un par de colmillos (caninos) en la mandíbula superior y otro par en la inferior que les permiten sujetar a sus presas. 

Morfología y algunos datos científicos.

El tamaño máximo reportado hasta ahora es de 1.6 metros de longitud con un peso máximo de  57 kilogramos, y podemos considerar sin temor a equivocarnos, que éste es uno de los pargos más grandes que podemos encontrar en nuestras aguas.

Generalmente se les encuentra en zonas rocosas y de arrecife en profundidades que van desde la orilla hasta los 200 pies ó 60 metros.

Cuenta con 10 espinas dorsales distribuídas en la parte superior hacia atrás de su cuerpo, seguidas de 14 radios suaves sobre el dorso. Su gran boca cuenta con labios gruesos que cubren su dentadura y ocasionalmente presentan franjas de color claro en la parte superior, desde la línea media de su cuerpo hacia el lomo. Las aletas caudales y dorsales son grisáceas y las aletas pélvicas rojizas. Como muchos otros peces, presenta una “navaja” en la cubierta de las agallas, que bien pueden causarnos daño al intentar soltarle los anzuelos cuando la pescamos.

Los adultos generalmente se encuentran en zonas de arrecife, barcos hundidos, en fondos rocosos con cavernas pequeñas que les permiten esconderse para atrapar a sus presas que son principalmente peces más pequeños, cangrejos, camarones y langostas. Es un depredador activo que caza continuamente.

Al igual que muchas otras especies puede ser portador de ciguatoxina, y debemos tener precaución en su consumo durante los meses de verano.  

Técnicas de pesca

Para su pesca no se recomienda el uso de equipos ligeros; si pretendemos pescar una cubera grande, es muy recomendable utilizar líderes metálicos, seguidos de una línea de impacto (shock tippet)  de un libraje superior (80 libras) a la línea principal (50 ó 60 libras)

Las características de sus dientes incisivos y su gran tamaño demuestran que este pez es uno de los depredadores de mayor agresividad y territorialidad en sus zonas de alimentación.

Los pargos son peces que pueden moverse en la zona del oleaje o en la zona de rocas y estructuras. Atacan diversos tipos de señuelos de superficie y señuelos de profundidad como los Megabait, Manns, Rapala Mágnum o incluso YoZury Bonita, éste último esta probado como un señuelo multiespecie que es muy efectivo para  pelágicos y peces de arrecife.

Son peces que también se mueven en el fondo, y en muchos casos el trabajo del señuelo deberá hacerse en la zona profunda. El pargo gusta de emboscar y en zonas de rocas saldrá al encuentro de un señuelo superficial si la colocación del señuelo es a la par de la roca de tal forma que atacará furiosamente al verlo a su alcance.

La pesca al troleo requiere trabajar señuelos de profundidad para que logren su objetivo.  La velocidad de troleo ideal puede sugerirse desde los 4 a los 7 nudos, no más.

Para pescarlos con carnada se recomienda utilizar liseta o lisa, y si deseamos pescar una gran cubera, podemos colocarla viva en nuestro anzuelo. También podemos utilizar ballyhoo o bonito como carnada, cortada en grandes trozos y bien sujeta al anzuelo; los cangrejos, jaibas e incluso una langosta, son igual carnadas muy efectivas.

En el caso de la cubera, debemos dejar que se lleve la carnada por unos tres o cuatro segundos, para esperar que la coma bien, aunque a veces arrebata la carnada y sale a toda velocidad, ahí es donde debemos aplicar presión y clavar; empezará una pelea singular y de mucho poder contra un magnífico oponente.


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