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Aprendiendo a pescar azules. SEGUNDA PARTE
Por: Marko Alcaraz

Nivel 4. La Pelea. (1-1-1-1-0)

El pez ha detenido su carrera y lo sientes firme al otro extremo de la línea, lo que sigue ahora es hacer una evaluación rápida de la situación y reaccionar en consecuencia.

De hecho durante toda la acción de troleo, te debiste haber preparado para este punto, o sea que previo a todo, debes designar un área o lugar para colocar el resto de las cañas ahora en desuso, mantener el área libre de señuelos, anzuelos, hieleras y demás estorbos, algunos de ellos hasta peligrosos. También previamente debes haber dejado a la mano, el arnés y la pancera y éstos ya ajustados a la talla del pescador, también deben estar a la mano los guantes, el “bill´s rope”, la macana y por seguridad también un cuchillo filoso, en un lugar designado y seguro. Todo esto es trabajo previo; también es necesario hacer repasos mentales de las acciones a llevar a cabo y por quién, esto es importante discutirlo entre el equipo previamente.

Por favor lee de nuevo el párrafo anterior y ahora imagínate la escena en la que durante la carrera y maniobras iniciales todo el ajuar es literalmente levantado y tirado sobre la cubierta: anzuelos en el piso, cañas, leaderes y lures por todos lados, cervezas en el suelo, alguien buscando el arnés y los guantes en los cajones; el pescador con una mano recobrando línea y con la otra ajustándose la pancera, todos alegando, nadie decidiendo y solo el marlin actuando… el coctel perfecto para el desastre.

Mide tus capacidades pensando desde el principio en este punto, me refiero al número de cañas a usar en la acción de troleo, en verdad no tiene caso trolear con tantas cañas más teasers, si a bordo no tienes las manos capaces y suficientes para retirarlas oportunamente, ten en cuenta que todas las demás se convierten en un estorbo un segundo después de que el animal muerde, solo perderás oportunidades. Te vuelves más eficiente cuando pescas solo con las cañas que puedes controlar.

Cuando el animal detiene su carrera, todos los asuntos logísticos antes descritos ya deben estar resueltos, para permitir que nuestros ojos estén atentos para apreciar e interpretar todos los signos que la mar y el animal nos permitan y nuestra mente concentrada en preveer las situaciones y adelantarse en las acciones. Si tu mente solo trabaja en acción-reacción siempre irás un paso atrás.

Al momento de la pelea son necesarias cuatro funciones a bordo: La caña, el timón, el leader y el gancho o en su caso el bill´s rope.

Un equipo de pescadores estándar está formado por alguien atendiendo cada una de ellas; a medida que se gana experiencia un elemento podrá realizar y controlar más de una función hasta llegar al controvertido non plus ultra de este deporte, llamado “Solo Fishing”. 

Lo normal es que en momentos cruciales cada elemento tome la función de su “especialidad” pero es imprescindible que cada uno conozca y domine las tres restantes para poder pensar en rotaciones por distintas causas, exceptuando al de la caña en el caso de torneos o récords. Es muy práctico que cada función sea asignada previamente para evitar confusiones pero sobre todo para asegurar que alguien estará asignado a la caña lo que lo obliga a estar bien a la mano y pendiente de atender la caña que suene sin distraerse en otra cosa que no sea en asegurar una respuesta inmediata. Por supuesto que cada bote tiene sus propias reglas y que es muy común que cada pescador atienda a “su caña” pero ese sistema es muy inferior en eficiencia.

Si hay 4 cañas a bordo y 4 pescadores, lo que yo les recomiendo es que mejor se organicen para que de forma alternada en tiempo se vayan rotando en la asignación de atender la caña que suene, por ejemplo cada una o dos horas y así automáticamente también se asigna quién retirará las cañas de babor, quién las de estribor, quién a los mandos etc.

Es perjudicial el tener más de una voz de mando, peor aún con opiniones encontradas. Solo uno debe decidir y los demás lo deben seguir sin discutir, este suele ser o bien el de los mandos o bien el de la caña, cualquiera, pero el que tenga más experiencia. Como en muchas cosas en la vida, en esta pesca la peor decisión es no tomar ninguna o tomarla a destiempo.

Regresando a la pelea… todo lo anterior nos ayudó a lograr tener en el extremo de la línea a un bello marlin que justamente ha detenido su carrera. Las acciones por tomar son cruciales para lograr cobrar un azul de peso promedio 100 kgs en no más de 30-40 minutos; según la mar lo permita.

Debemos entender que el marlin ha detenido su carrera porque su reserva inicial de energía se ha visto disminuída, es el momento justo para iniciar nuestro ataque. El azul que tenemos en la línea quizá jamás ha visto a un bote, en ese punto con seguridad no sabe qué lo ha herido, aún no relaciona al bote con su dolor; es vital lograr que lo haga lo antes posible para obligarlo a volver a correr sobre su cuerpo cansado, obligarlo a que transforme su vida en lucha, sin darle tregua.

Si al momento en el que él detiene su carrera nosotros apenas comenzamos a recoger el tiradero, a organizarnos en quién va a hacer qué, en ofrecerle una cerveza al agotado pescador, etc. lo único que estamos haciendo es permitir al animal que recobre el aliento para cuando comencemos a recobrar línea, ya estará recuperado y comenzaremos de cero.

La recuperación de la línea puede hacerse a pura caña, aplicando el bombeo o ayudándose con el bote, o ambas; lo importante es recuperar línea cuando el animal lo permita y dejarlo correr cuando así lo demande. Mientras tengas línea de reserva, el que el animal saque línea es en su contra y no en la nuestra, déjalo correr, eso es lo que lo hará “tronar”. Solo hay de dos sopas, el animal sacando línea o nosotros recuperándola; si te permites caer en el error de terminar siguiéndolo en paralelo, en donde “ni él ni tú”, lo estás dejando descansar y comienzas de cero.

Ten cuidado de medir bien al animal, no te confíes de aquellos que casi no corrieron y aún así se dejaron arrimar pronto, prepárate para una respuesta explosiva si lo intentas cobrar así de “verde”.

Es muy común que una vez llegados a los últimos 20-25 mts el animal se mantenga en media agua y de ahí sea difícil hacerlo subir, el bote termina por seguirlo y pronto caer en un carrusel de vueltas y vueltas, el error típico del novato que propicia peleas de horas. Muchas veces esto termina cuando el animal comienza a ganar profundidad, signo de que  ya está muerto; no son pocos los que sin saberlo terminan peleando por horas con un fiambre. No es difícil pues por su forma y punto de arrastre lo convierten en una “rapala” de 100 kgs; la marejada en la superficie y la corriente abajo hacen el resto.

Si llegas al punto de “ni él ni tú” es porque el animal ya no tiene fuerzas para vencer tu freno pero aún las suficientes para no dejarse acercar. Si ya caíste en las vueltas y vueltas, afloja un poco y suavemente el freno al tiempo de que el bote se aleja de él, de forma totalmente divergente. En este punto, reduces la marcha del bote a muerta avante y continúas bajando aún más el freno, poco a poco, hasta sentir que el animal comienza a sacar línea, pero es importante que identifiques que el que la saca línea es el pez y no el bote.

El animal, al verse relativamente liberado, se entusiasmará y co menzará de nuevo a jalar con renovados bríos, resístelo simplemente o bien sube de nuevo un poco el freno según lo sientas, lo importante es hacerlo correr de nuevo pero que le cueste.

Si el animal detiene su carrera dando un giro, es porque te pasaste de freno y lo hiciste pivotear, si la detiene sobre su trayectoria, es porque ya no puede más. Es importante que el bote se mantenga divergente y  corrija lo necesario para evitar senos en la línea. Una vez que el pez deja de jalar, inmediatamente nos vamos de nuevo sobre de él, antes de que recobre el aliento o muera y se hunda.

El saber reconocer cuándo un animal ya está “maduro” es una habilidad que requiere de mucha observación combinada con niveles equilibrados de paciencia y arrojo, cosa que le aprendí a mi viejo amigo el capitán Vidal Dávalos, patrón de la Luckiest II  y uno de los mejores pescadores profesionales que conozco.

Si lo intentas cobrar muy “verde”, el riesgo aumenta, tanto de perderlo como de herirnos. Si te tardas de más y la pelea se prolonga, el tiempo va a su favor pues la herida del anzuelo puede agrandarse y zafarse o bien el daño a los aparejos acumularse y romper.

También debemos evitar a toda costa que se muera, ya sea por si nuestra intención es la liberación o porque no queremos perder tiempo valioso en el caso de un torneo, además de que la maniobra de izar un pez muerto es sumamente tardada y difícil.

Hemos llegado a la hora de la verdad, el cobro. 

Nivel 5. El Cobro. (1-1-1-1-1)

Al momento de enfrentarnos cara a cara con un marlin azul, nunca debemos olvidar que aunque se presentan similitudes en el comportamiento entre un pez y otro, el brío o la también llamada “casta”, puede variar grandemente entre ellos. Nunca desestimes a un animal solo por su tamaño, un azul no necesita ser muy grande para causar un desastre, siempre trátalos con el respeto que bien ganado se tienen. Ahora que si el animal es grande y aparte “encastado” pues aún con más cuidado y respeto.

Definitivamente que los elementos del equipo asignados a la primera línea de combate, deben ser aquellos que cuenten entre sus virtudes con cautela y arrojo en cantidades iguales, ni temerario ni tímido, en pocas palabras “ni Chanoc ni Alfredo Palacios”. Debe aprenderse a premeditar las acciones y llevarlas a cabo con decisión. La acción del cobro puede durar pocos minutos, pero nos ha tomado muchos años de esfuerzo llegar a ese momento; todo puede ganarse o perderse en segundos, cada oportunidad debe aprovecharse, pues los azules no dan muchas.

Para ayudarnos en nuestro trabajo disponemos de dos excelentes herramientas: El gancho volador y el bill´s rope; ambas son la extensión de la mano que las usa. El resultado de una buena maniobra es la combinación de una buena herramienta con una buena mano.

En el mercado hay un tipo de gancho muy popular pero muy malo, tiene la forma de un anzuelo recto tipo el Mustad 7732, con el filo y la barba por dentro del gap, además, la punta es recta y la barba es alta, exageradamente alta. Ganchos de este tipo, independientemente de su marca, son infinitamente inferiores en desempeño a cualquiera que tenga la punta en forma de garra y ligeramente torcida hacia adentro del gap, el filo por la parte externa y la barba más reducida, mucho más reducida. La diferencia estriba en que el primero tiende a sacarse hacia atrás al momento de enfrentar la carne a causa de su propia forma lo que muchas veces causa solo arañones en la piel o penetraciones superficiales. Yo no recomiendo nada menor a ¾” y que sea de acero inoxidable templado o de acero galvanizado que son aún más duros. La longitud adecuada del  mango dependerá del francobordo de cada bote, un mango muy largo en una panga es un estorbo, en un yate es indispensable. Uno de 8-9´ es estándar. El cabo mejor que sea de nylon tipo seda mayor a ¾”.

Disponer solo de un gancho a bordo es depender de que muchas cosas salgan bien, mejor llevar siempre dos y aún mejor tres, completos y armados.

El ganchazo en realidad no existe, pues no debe ser un movimiento arrebatado, el gancho debe presentarse con “calmada” puntería preferentemente en el hombro del animal, por arriba de la aleta dorsal, en un punto inmediatamente atrás de la agalla; este punto ofrece un apoyo muy firme para el primer gancho. Jamás debe ser algo parecido a un garrotazo ciego.

La punta se presenta y se hace firme el cabo y con él y sin soltar el mango se clava el acero. Para lograr mejor apoyo puedes hacer  nudos en el cabo a la altura de tus manos para de ellos asirte.

Clavar el gancho y dejarlo ir es un error garrafal, pues si el animal está aún muy verde, corres el riesgo de que salte y te caiga encima o bien tome impulso y doble el gancho o bien invariablemente se atraviese o peor, gire, con el riesgo de enredarse con la línea de la caña, en este caso, si por alguna razón se suelta del gancho, romperá la línea y lo perderás. Si clavas el gancho, yo creo en que no debes soltar el cabo y el elemento del leader debe jalar también para pegar al animal a la borda para impedirle tomar impulso y dominarlo entre los dos; el segundo gancho debe ser aplicado en ese momento y si ya está al alcance, es mejor con la mano, sin el mango o tubo, para no perder tiempo, ni sufrir incomodidades Es el sobaco, ese punto débil justo donde nace la aleta pectoral, el blanco natural, una piel que atraviesas con un dedo y directo al corazón. También el segundo gancho puede ser aplicado en el hocico, tal como si de un gran anzuelo se tratara, en este caso, debe acertársele de forma que la punta salga por la agalla, afirmar el cabo a proa y dar avante.

El bill´s rope es otra herramienta, de concepto distinto, es un simple cabito, sin la gallardía del acero, pero no debe ser subestimado su poder. Igual que el gancho, hay muchas maniobras distintas que se pueden hacer con él; de nuevo, es la extensión de la mano que lo usa. Es indispensable en mi opinión para realizar liberaciones en el caso de utilizar lures armados con dos anzuelos.Puede ser usado de forma libre o sea, con tanto cabo libre y sujetándolo solo de la mano y que una vez lazado el  animal del pico, te ayudes de él para oxigenar al bicho, usado de esa forma es de gran ayuda y muy práctico además… pero también puede ser usado de forma firme para dominar, en mancuerna con el bote, al marlin del tamaño que quieras, solo se necesitan dos cosas, y dos manos también, por supuesto. 

Para hacer esta maniobra, debes hacer pasar el cabo a través de alguna cornamusa o bien un soporte de la barandilla desde proa de forma que venga con su gasa en el extremo, por la parte externa del bote hacia atrás, pero si tu jalas el otro extremo, el jalón se aplique desde proa, digamos que utilizas al soporte de la barandilla como polea.

El wireman acerca al animal, el del cabo debe mantenerse a su lado (o bien el wireman puede hacer las dos funciones) y muy calmadamente, sin gritar ni manotear afirma el pico sin levantarlo, manteniéndolo en horizontal y desliza la gasa por el pico y afir ma el nudo corredizo, inmediatamente después, el mismo u otra persona jala del extremo del cabo, al hacer esto, el animal es retenido contra del bote y su pico se eleva del agua, en este momento ya se metió poca o media avante al bote y el flujo del agua forza al cuerpo del animal a la superficie por sustentación y pierde totalmente el control para dártelo a ti. No importa el tamaño del animal, queda sometido para poder retirar los anzuelos con mucha más seguridad.

Existen algunas variantes de esta maniobra como instalar carruchas en ambas bandas y perros para afirmar el cabo en lugar de amarrarlo, como lo tienen los veleros junto a cada winche. Yo creo que el bill´s rope es una herramienta más limpia que el gancho pues una vez aplicado, simplemente se acabó el pleito, en cambio, cuando metes un gancho, suele suceder que apenas empieza otro. Su gran desventaja es que es necesario arrimar al animal hasta la borda para acceder a su pico.

Lo siguiente es retirar los anzuelos usando pinzas, oxigenar al animal antes de soltarlo y finalmente liberarlo. Si la decisión fue otra, entonces aplicar el garrote, pocos golpes pero bien puestos.

 Conclusiones.

El siguiente día que tengas un (1-1-1-1-1) habrás tenido un día perfecto, pues lo supiste cazar, hacer morder, lo ensartaste y resististe, posteriormente lo peleaste y al final lo cobraste, felicidades. Si tu historia no fue así, no importa, porque ahora supiste identificar en qué punto de la maniobra se presentó el fallo y puedes analizar la acción para buscar satisfactores sin tener que cambiar tantas cosas que te lleven a descomponer asuntos que ya estaban bien.

Un dato interesante... es curioso, pero muchos pescadores que tienen la firme intención de ganar un torneo, lo primero que hacen es comprar un buen lure, sin embargo el éxito no está en solamente mejorar el nivel 2; en realidad una vez alcanzado cierto nivel general de eficiencia, el nivel más importante es el nivel 1. Un buen cazador logra números altos en el nivel 1 y eso multiplica las posibilidades. Los torneos mayormente se definen o bien en el nivel 1 o entre el nivel 3 y el nivel 5. Yo estoy convencido de que en un torneo son más los peces que mordieron pero que se perdieron, que los que se encontraron y no quisieron morder.


  HERRAMIENTAS






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