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Anzuelos triples o sencillos?
Por: Rolando Córdoba

La pesca como muchos deportes, no está exenta de las modas y gustos, ni mucho menos con la obsesión al cambio que -al-gu-nas-ve-ces- nos lleva a una buena solución. Lo digo porque no son pocos los que cuando les llega un señuelo –por alguna razón- siempre le buscan los peros y los porqués con la idea de justificar los cambios, sin pensar, cuántos especialistas se involucraron en ello durante mucho tiempo para que en un segundo y porque “nos parezca” le hagamos modificaciones -en este caso- a un señuelo artificial, pero así somos y sé que algunos lo disfrutan mucho, amén de que no siempre podemos accesar al señuelo requerido y en ocasiones, nos resulta mejor una “tuneadita” al viejo, que comprar el nuevo.

Como en todo, cuando hablamos de anzuelos diferentes para distintos señuelos, hay -como se dice- “para comer y para llevar” cada quien defendiendo sus razones . El primer señuelo que vi armado con anzuelos sencillos fue hace como unos 8-9 años. Era un señuelo tipo popper de origen australiano, no era largo pero sí “gordo” para su tamaño, pesaba como 2,5 onzas y me pareció fantástica la solución.

Después los vi en otras marcas del oriente y una italiana  llamada “Sea Spin”, que es una marca especializada en spinning para “saltwater” y una pena que no se venda en occidente, porque sin tener un catálogo de los más extensos (www.seaspin.com) tiene muchos productos que valen la pena a buen precio, solo que del otro lado del mundo.

En la actualidad y para una marca que colaboro, algunos de sus modelos como los Kamuy vienen armados con ese tipo de anzuelo que se denominan In-line, que significa que el ojo del anzuelo, está en la misma alineación (en línea) con el gap o gancho del anzuelo. Reconozco que no es un anzuelo muy común y no tan fácil de encontrar, pero si lo buscamos bien, se encuentra.

¿Pero ¿vale la pena cambiar siempre los anzuelos triples por sencillos? No lo creo. Si bien es cierto que para algunas aplicaciones puede resultar el cambio -quizás para muchas- no con todos los lures la balanza se inclina hacia el cambio, donde existe el riesgo de alterar el comportamiento que en muchos casos, se calcula de manera precisa y eso sucede por ejemplo con los señuelos “suspending”. Este tipo de señuelos es diseñado tomando en cuenta el peso del anzuelo y demás componentes, para garantizar un nivel de flotación bastante exacto, lo que un cambio de anzuelo, pudiera alterar el comportamiento del lure.

También debemos tener en cuenta todos los factores que pueden incidir a la hora de priorizar los aspectos posibles, dependiendo de las especies que regularmente salimos a buscar: como la resistencia de los anzuelos, el largo del “gab” o gancho, el peso en la acción, la función que tienen en el nado del anzuelo, cómo se comporta en el lance y si ello importa, porque a la hora del casteo, nado, penetración, enganche y liberación uno no se comporta como el otro.

Los poppers, por ejemplo, están diseñados para flotar y tendría que ser mucha la diferencia de peso del anzuelo  para cambiar su nivel de flotación. Hace años arreglé un popper de Rapala, con anzuelo inline para la pesca de  sábalos. Tratar de enganchar un buen sábalo con “anzuelitos” triples es como insistir en cocer el carapacho de una tortuga porque la prioridad es que penetren, que resistan y que lo agarre bien, no que pellizquen un ojo o se enganchen de una agalla, lo que en otras especies usando triples, pudiera representar hasta la captura... pero  al sábalo  hay que engancharlo... y engancharlo bien.

 Otros lures como los “minnow y los jerk baits” que se sumergen, suelen ser más tolerantes soportando el cambio aunque se afecte un poco el nado, a fin de cuentas, son lures que se comportan bastante erráticos en sus nados, aunque no estaría de más, hacer algunas pruebas antes de definir el cambio final.

También es una opción posible para viejos cranb baits o rattling, sobre todo los de brillo metálico. Tengo un par de ellos con anzuelos “inline” 4/0 que uso para dientones como los atunes cuando ando troleando lento o buscándolos para carnada a fondo. En ese caso no afectan el nado del “rattle”, tienen el “gab” abierto y una muerte fuerte, para penetrar limpio en la carne del atún y sostenerlo.

Conformamos una sencilla tabla de algunos aspectos básicos para ayudar a que cada quien pueda sacar sus propias conclusiones si se quiere optar por cambiarle los anzuelos a algún lure.

No creo que podamos dar un veredicto final porque va a depender de lo que queramos priorizar y que hagamos las pruebas necesarias para determinar, si vale la pena o no, cambiarle el anzuelo a nuestros señuelos.

 

 


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