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La pesca del yellowtail o jurel de castilla
Por: Raúl León Melesio

El jurel de castilla es un jurel de aguas algo frías y es una muy valorada pieza de la pesca deportiva, porque pelea como un demonio y es un pez de carne deliciosa.

En el Pacífico Mexicano hay dos especies muy semejantes: el jurel de castilla y el pez fuerte conocido como “amberjack prieto” y son parecidos en aspecto, talla, locaciones para su pesca y muchas cosas más, con la clara diferencia de que el pez fuerte es más grueso, pesado y prieto, mientras que el jurel de castilla, se distingue por tener un pequeño antifaz en los ojos, una línea amarilla lateral muy clara que separa un lomo verde olivo de un vientre claramente blanco y aletas amarillas, sobre todo la caudal, lo que le vale el nombre en inglés de “Yellowtail”.

Menciono ambas especies (el pez fuerte y el jurel de castilla) por sus enormes similitudes y porque con frecuencia habitan en la misma zona y tienen hábitos muy semejantes, que nos llevan a hacer comparaciones y distinciones necesarias pues podemos pescar uno u otro con la misma técnica.

Del jurel de castilla se sabe de dos poblaciones, una que habita las aguas del Pacífico, en especial las de California y otra población bien al sur, que habita aguas de Nueva Zelanda y que al parecer llegan a mayores tallas.

Para los pescadores de nuestra zona, un ejemplar de entre 4 y 5 kilos es normal, los ejemplares que llegan de los 10 a los 15 kilos son ya animales muy grandes y escasos y cualquier cosa por sobre los 18 es un monstruo y son raros. Se sabe de ejemplares de 90 kilos pero son ya criaturas de las historias de los abuelos y los pescadores actuales debemos conformarnos con soñar con la marca de los 20 kilos, si los buscamos en las zonas y temporadas adecuadas y un ejemplar de 30 kilos sería algo así como un sueño hecho realidad.

A últimas fechas el jurel de castilla se ha puesto muy de moda con el auge que ha adquirido el “jigging”, ya que esta especie es la reina de la pesca vertical en la zona de California y parte del Pacífico Mexicano, en los estados que bordean el Mar de Cortés.

Debo decir que al jurel de castilla, en Baja California Sur donde vivo, se le pesca esencialmente de 4 formas, la más extrema y rara es la pesca desde la playa con jigs pesados, esto es eficaz solo para aquellos apasionados que se dedican al tema pues hay que estar en el lugar, hora y momento correcto para que se acerquen y coman las muestras.

Otros lo pescan al troleo con señuelos paletones o de lengua larga ya que para esta técnica entre más profundidad agarra el señuelo parece ser más eficaz. La tercera técnica es con carnada viva, sea en superficie al inicio de la temporada o a fondo al final, siempre es un método efectivo, pero la técnica más eficaz y de moda es sin duda la pesca vertical.

Biología del jurel de castilla

En cuanto a los datos básicos de la biología de este pez, diré que le gusta del agua fría. Los libros dicen que aguas que ronden los 18° Celsius o menos y esto es al inicio de la temporada, ahí los encuentras en la superficie formando cardúmenes y es cuando pueden ser pescados desde la playa. Cuando el agua se calienta a 24°, se van al fondo y se vuelven terreno para la pesca vertical.

La pesca al troleo

Esta pesca se practica mucho en la zona de Ensenada, Tijuana y Rosarito, hasta zonas muy al sur como la Bocana, Punta Abreojos y por todo el mar de Cortés. El jurel de castilla adora comer macarelas, ese es su alimento predilecto y por ende, cualquier señuelo de un tamaño semejante a lo que comen y de aspecto similar, suele ser el señuelo de elección y entre más profundidad agarre, mejor. Sin duda los de la marca Mann´s son de mis preferidos.

El jurel de castilla es muy voraz y sorprende el tamaño de señuelos que atacan, así es que no es de temer usar muestras de 18, 20 o 25 centímetros que nos obliguen a usar librajes algo elevados para soportar su arrastre. Por lo general veremos equipos de 30 libras o más, que pudieran ser excesivos para los ejemplares promedio, pero que resulta necesario si se arrastra a varios metros de profundidad un paletón de gran talla a una velocidad de entre 5 y 7 nudos; para esto un líder de 50 libras es suficiente y nunca deberá ser metálico.

La pesca con carnada viva

Lo primero es hablar de las mejores zonas ya que los he pescado en Tijuana, Rosarito, Puerto Nuevo, Ensenada, la Bocana, Abreojos, Todos Santos, Los Cabos, etc… pero de todos los lugares los mejores son sin duda Loreto, Mulegé y Santa Rosalía, muy en especial en los bancos de las islas de Loreto. Ahí se dan los ejemplares más grandes (los de 12 a 18 kilos son comunes) y se congregan los mayores cardúmenes que he visto.

La carnada que siempre elijo es la macarela. Un jurel de castilla no dudará en comer un caballito, un ojotón, chigüil, sardinete u otro pez carnada de talla adecuada, pero la macarela es su debilidad y si la podemos usar eso nos incrementa mucho las posibilidades de éxito.

De paso diré que si el vendedor de carnada local o nosotros al pescar carnada logramos sacar macarelas, esa será la mejor señal de que los jureles de castilla están en la zona.

En la pesca con vivo siempre uso anzuelos circulares de alambre delgado del 7/0 u 8/0, y para el leader los empato con flurocarbono de 50 libras en una sección de cuando menos un metro o metro y medio para poder maniobrar a gusto. Lo ideal es no usar broches y solo emplear nudos o un destorcedor australiano de baleros.

Muchos usan un arreglo que implica atar o abrochar un plomo entre la línea madre y el líder, esa es la técnica común y el plomo irá de las 6 u 8 onzas a mucho mayores según lo requieran las corrientes que suelen ser muy fuertes. Casi siempre los plomos de torpedo son la elección.

Si usamos líneas GSP o trenzadas, lo ideal es NO colocar plomo entre la línea madre y el leader, sino colocar la carnada SIN plomo y darle unos 30 ó 40 metros de línea, -esto dependiendo de la profundidad a la que queramos llegar- para DESPUÉS colocar un plomo que haga bajar la carnada hasta donde esté el cardumen.  Lo ideal es usar plomos de gota o de campana del peso deseado y donde a la anilla del plomo le atamos un broche muy pequeñito, a manera que podamos abrir el broche, colocarlo con la línea madre por dentro, cerrar el broche y dejarlo deslizarse hacia abajo, con lo que poco a poco llevará al carnada al fondo.

Lo importante es que el broche del plomo sea tan pequeño que NO pueda sobre pasar el broche o el nudo que une la línea madre al leader, así pues, cuando llegue a dicho punto, ahí se quedará y permitirá a la carnada moverse adecuadamente y sin enredos.

Muchas veces se pesca a bobina cerrada y si el plomo que se usa es grande, su mismo peso no hace posible pescar a bobina abierta.

El “fishfinder” o ecosonda es una bendición en la pesca con carnada viva, de fondo y al jigging y aunque los lugareños parecieran no necesitar esta herramienta, sí que hace la diferencia pues nos ayudan a localizar los bancos de peces y evitan que perdamos tiempo valioso.

Pesca al jigging

Pareciera que actualmente cuando se habla de jigginig, todas las mentes vuelan a la pesca vertical estilo japonés, pero en California llevan años y años pescando los jureles de castilla al jigging con una técnica muy distinta que llaman “Jigging estilo California”, en la que se usan cañas de 7 ú 8 pies, muy flexibles de punta, que no tienen asiento para el carrete, pues éste se monta sobre una pata muy larga generalmente de corcho en el punto que le acomode al pescador para poder lanzar lejos los jigs, -tipo Salas, Taddy, Iron Man u otros-, que son muy sencillos con un solo anzuelo triple hasta atrás y que se trabajan no a fondo sino en la horizontal o a semi fondo.

Esas cañas llamadas “deck hand” (foto de arriba) son aparejadas con carretes convencionales pequeños de cama delgada o “narrow” (angostos) donde diferentes modelos de marcas como Alutecnos, Accurate o Daiwa son los mejores y se cargan de línea de monofilamento o trenzada de 30 libras casi siempre y con ellas se pueden lograr lances muy precisos y así es como han pescado los norteamericanos en toda la zona del norte de Baja California desde hace mucho y lo siguen haciendo viejos pescadores de la antigua escuela.

En lo personal casi siempre pesco al jigging estilo japonés con cañas cortas de 5 o 5,6 pies y con jigs de anzuelos asistidos (“assist hooks”) de 3 ó 5 onzas (140 gramos) para pescar a unos 30, 50 u 80 metros de profundidad, excepto cuándo pesco en Loreto. Ahí, bajamos a 150, 200 o hasta 400 pies de fondo con corrientes fuertes, peces grandes y cantiles a los lados y la forma de pescar cambia mucho.

Para empezar, necesitamos jiggs pesados, muy pesados, de  250, 280 gramos o más. Aquí ya estamos hablando de pesca vertical pesada y de gran fondo y requerimos carretes (en lo personal prefiero los de spinning) de alta velocidad de recuperación con poderosos frenos y buena capacidad de línea que permitan almacenar cuando menos 400 yardas o más en la bobina para peces grandes que jalarán en lateral hacia los cantiles y rocas para llegar al borde y rompernos.

Aquí un paréntesis para mencionar que las compañías de carretes han entrado en una competencia de “cuál es el carrete más caro” y se la pasan produciendo carretes de spinning cada día más costosos, en especial Shimano con su Stella y Daiwa con su Saltiga y ahora con su nuevo Saltiga Expedition que han llevado al mercado a niveles que para mí son un poco absurdos, pero sin duda hay mercado para todo y se venden y la verdad, si tu economía te lo permite, date un lujo y cómprate uno ya que son máquinas impresionantes.

En fin, sea que se pesque al estilo california o japonés, lo ideal es que el jig traiga un leader de cuando menos un metro o más de flurocabono, no solo por su baja visibilidad, sino por su resistencia a la abrasión y lo ideal será que sea de 100 libras.

La pelea y el cobro de la pieza.

El jurel de castilla tiene su fama por ser un gran adversario -como todos los jureles- y pelea con ese estilo que los caracteriza: poderosas corridas, pelea a fondo y algunos marcados cabezazos.

Si lo agarramos en casi cualquier lado, con equipo de 30 libras, veremos que bonitas corridas dan, pero como hemos comentado, en zonas de gran profundidad, fondos rocosos o cerca de un cantil, no podemos darle mucha cuerda porque nos cortará la línea.

Recuerden siempre de aplicar presión en dirección al pez. No sé bien porque se ha puesto la moda de “clavar de lado”, muchos sienten que se ve bien, o que no sé qué quieren lograr pero tras clavar buscan jalar al pez de lado, eso, en la pesca vertical es un craso error que solo puede zafar el anzuelo.

El jurel de castilla pelea con una fuerza intensa y sorda que se disfruta sobre todo cuando hay que recuperar esas 300 yardas o más, si el pez muerde en el fondo. Es un proceso difícil que ciertamente llevará su tiempo y cobrará su cuota de dolor al pescador que, poco a poco, verá clarear el flanco blanco del pez y su característica línea amarilla.

Normalmente hablo del captura y libera pero con estos ejemplares tan buenos para el paladar  hablar de liberación solo es en el caso de haber cubierto la cuota para el consumo PERSONAL y eso sí, siempre me quedo con los de mejor talla, los pequeños se regresan al mar sin excepción.

La carne del jurel de castilla es muy valorada pero es frágil y debemos enfriar el pez lo antes posible. Si no lo consumimos ese día, debemos congelarlo de inmediato pues no soporta nada bien la refrigeración. Es una carne excelente con la que se pueden hacer muchas cosas, pero sin duda el sashimi del primer día es una delicia y con la cabeza y huesos del espinazo se hace uno de los mejores caldos de pescado que existen en manos de un buen cocinero.

El jurel de castilla es uno de los peces más valorados de la pesca deportiva y muchos tenemos la gran bendición de que naden en nuestras aguas.


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