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Entre las rocas y el huiro
Por: Rolando C√≥rdoba

Si algún país de Latinoamérica se ha destacado por un crecimiento positivo como nación, es Chile. Esa franja de tierra alargada y estrecha, se deja abrazar por el océano Pacífico en más de seis mil kms de costa donde el mar desde su vientre, le provee una pesca diversa y abundante. El acceso y aprovechamiento de los medios y las redes sociales dentro de una economía en crecimiento, ha permitido que los pescadores chilenos puedan  interactuar de forma mediática con el resto del mundo, lo que ha posibilitado un auge muy notable en la pesca deportiva de esta nación hermana.

Buscando intercambiar experiencias supe de “SpinRock Chile”, un grupo de jóvenes pescadores que de forma responsable se han propuesto exponer sus usanzas en la pesca deportiva, sumándose, al esfuerzo que ha hecho que Chile esté hoy en la mira de marcas prestigiosas y patrocinadores de importantes eventos de este deporte, que ya comienzan a confiar en un mercado, que en menos tiempo de lo previsto, ha comenzado a dar muestras de estabilidad y confianza.

Quiero agradecer en mi nombre y en el de esta publicación, la colaboración de Felipe Yueng García, líder de este grupo y Pro Staff  DUO, el tiempo para esta entrevista y las imágenes que la ilustran.

Felipe ¿Qué es SpinRock Chile?

SpinRock es el diminutivo de Spinning Rock, una modalidad de pesca que procura capturas en costas rocosas, lo mismo llanas que con elevaciones y que en ocasiones, puede convertirse en una pesca extrema. Hoy por hoy es una modalidad que nos apasiona mucho, que tratamos de asumir con respeto y mucha responsabilidad, valores que nos agrupan y nos mantienen unidos para disfrutar y compartir experiencias en esta modalidad.

SpinRock se formó como grupo desde el 2011, fecha que puse en línea la página de Facebook que administramos hasta hoy. El grupo se armó con la intención de compartir la pesca de cabrillas, corvinas, etc; con señuelos artificiales y en general, la pesca de spinning en sectores de rocas y huiros. Con las primeras reseñas on line, nos dimos cuenta que muchos colegas desconocían el uso de artificiales en la pesca de cabrillas.

Esta modalidad por tradición, es una pesca que se realiza comúnmente con carnada viva, cangrejos o trozos de jibia y pescado, por lo que las primeras salidas reseñadas del grupo, despertaron el interés entre muchos de los pescadores que empezaron a interactuar en busca de información, sobre todo, interesados en asumir el uso de señuelos en condiciones tan adversas, porque al igual que nosotros, quedaron de inmediato enganchados en esta práctica, que sorprende sobre todo, por el  hecho de encontrar muy buenas capturas en zonas que nunca habíamos tenido en cuenta.

¿Qué caracteriza y qué especies encuentran en esta modalidad de pesca? 

Como dicta su nombre, lo que caracteriza esta pesca es el equipo y el hecho de pescar siempre desde las rocas, son los sellos de esta modalidad. En Chile se practicaba desde antes de los años cincuenta con avíos básicos, cuando los accesos a estas zonas eran casi imposibles y no se contaba con las vías de hoy, ni la tracción 4x4 que en muchos casos impone el camino hacia estos puntos.

Por otro lado, su práctica incluye factores que hay que tener en cuenta, desde recorrer largas distancias, escenarios hostiles, zonas de peligro, la pérdida de señuelos, etc; lo que conlleva cierta inversión para minimizar los riesgos y hacer más viable la actividad. 

Para la corvina, mayormente buscamos zonas de arena en suspensión, encuentro de corrientes o zonas de espumas, donde suele merodear en busca de crustáceos y otras especies menores. Su naturaleza oportunista la hace una eficiente cazadora sobre todo cuando se establece en sus zonas de confort, como pueden ser aguas muy oxigenadas por el movimiento, áreas de  corrientes fuertes etc. Se capturan mejor temprano en las mañanas y cuando baja el sol, o de noche, cuando hay luna llena.

Las cabrillas, otra de las especies que abandera esta modalidad y contrario a la corvina, se ubica mejor en zonas oscuras como grietas entre las piedras, el fondo o zonas de huiros, donde puede emboscar presas más pequeñas que atacará, para refugiarse de nuevo en su escondite. La cabrilla es muy oportunista y territorial, lo que puede provocar que apenas el señuelo toque el agua en alguna zona baja donde se encuentre su cueva, salga para atacarlo con mucha voracidad y regresarse de inmediato, lo que impone un manejo preciso del freno para evitar que se regrese a su guarida, lo que puede significar en muchos casos la pérdida de la captura. Generalmente las cabrillas no sobrepasan los 3 o 4 kgs de peso, lo que hace que lo difícil no sea pelearla, sino las condiciones de las capturas.

Entonces es una modalidad donde siempre se usan señuelos artificiales?

No, no, también con carnada, sobre todo con el lenguado, otra de las especies que más se encuentran en esta modalidad, usando un pejerrey vivo…

¿Pejerrey? ¿cómo un charal o una sardina?

Sí, pero algo mayor que la sardina. El pejerrey es de las comidas preferidas por el lenguado, lo usamos arrastrándolo por el fondo arreglado con un anzuelo worm (para gusanos de goma) de tamaño 5/0, y  aunque en ocasiones el pez puede tragar a fondo y no sobrevivir, te puedo asegurar que no son pocos, los que se regresan vivos al mar. De hecho, la tendencia actual es reemplazar el pejerrey tradicional por señuelos artificiales, para lograr devoluciones más limpias y no tan invasivas, como hemos venido haciendo en los últimos años.

Háblame más de los señuelos, cuáles, por qué…

Si la pesca con señuelos hoy resulta común, recordemos que años atrás era una práctica casi imposible. Los costos de los avíos debido a su escasez eran impagables para la mayoría, sobre todo para los que se  acercaban a la costa muchas veces en burro, que les permitía poder llegar y cargar al regreso con dos o tres buenas corvinas para el sustento, principal requerimiento del mar en esos tiempos.

Hablo de capturas comunes en esa época, corvinas de más de veinte o treinta libras que invocaban verdaderas peleas con nylon de grueso calibre a mano limpia, mientras el pescador sobre las rocas hacía malabares con algún calzado rudimentario y sin ninguna protección, convirtiendo cada captura en una suma de riesgos que aunque obtenía sus frutos, implicaba también una cuota alta de peligro.

Actualmente para la pesca de cabrillas, corvinas y lenguados, los señuelos utilizados son prácticamente los mismos, donde no pueden faltar las chispas y los plugs con pesos desde 1 a 3 oz. Igual usamos muchas gomas o soft baits y otros señuelos de paleta como el legendario Count Down Magnum de Rapala, que aunque no es muy casteable por ser un señuelo para troleo, nos da la posibilidad de poder situarlo a la altura del cuerpo de agua que más nos convenga, para tentar a las cabrillas, por ejemplo.

Hoy, los señuelos más usados para esta práctica son las llamadas “chispas”, lo que ustedes en México pudieran conocer como una especie de jigs o deep spoon. En Chile hay muchos fabricantes de chispas y todos aportan con sus innovaciones. Es un señuelo que se trabaja desde playas o zonas de rocas para recobrarlo con nado horizontal dentro de la columna de agua y tentar con tirones un recobro lineal, el ataque de lenguados, corvinas y cabrillas entre otras especies. Estas chispas que aún se fabrican de forma artesanal, se funden en diversos pesos con metales blandos como el estaño y el plomo, se arman con 2 anzuelos Octopus 4, 5 o 6/0 amarrados con dacrón -lo que normalmente se conoce como “assist hook” en el deep jigging, colocados al final.

Una de las más efectivas que hemos usado, siguen siendo las conocidas por todos como RTO, nombre que deriva de su fabricante, Roberto López, amigo, buen pescador y parte de SpinRock Chile.

Las RTO se diseñaron en específico por la necesidad de presentar el señuelo con la estabilidad y movilidad necesaria para tentar a las corvinas en zonas de mucha corriente y arena suspendida, así como las cabrillas que buscan su comida entre los bosques de huiros y rocas de fondo.

Otro de los señuelos utilizados son los no menos efectivos “jigs bucktail”, que a pesar de su sencillez han demostrado su eficacia en corvinas, cabrillas y en menos cantidad, también en los lenguados.

De DUO podemos asegurar que el Realis 100 DR, lo usamos como una versión moderna y más actualizada del Rapala Count Down, con las ventajas de alcanzar mejores distancias y brindarnos más facilidad y certeza en su manejo, por lo que su uso está determinado para zonas no muy profundas y poder “pasearlo” con mejor precisión entre huiros, arrecifes y canales entre rocas. De la misma marca también tenemos preferencias por el Rough Trail Blazin, por su manejo como un plug o jig que resiste muy bien la fuerza de las corrientes y también usamos mucho el Larus 95S, artificial muy efectivo para contrarrestar las fuerzas del viento en los lances y trabajarlo a tirones secos y fuertes, incluso, recobrándolo desde aguas profundas.

Por último, los soft baits o “gomas”... Este tipo de artificial, quizás por lo económico, lo fácil y versátil que resulta su manejo es de los primeros que al parecer, sirven de iniciación a los que comienzan en esta modalidad y aunque la mayoría de las marcas ha demostrado buen poder de atracción en las especies que rondan estas aguas, podemos asegurar que Black Minnow y Savage Sandel han resultado terriblemente letales para las especies que nos ocupan, como los lenguados (Paralichthys adspersus), corvinas (Cilus giberti) cabrillas (Paralabrax humeralis) e incluso, robalos (Eleginops maclovinus), que son más bien una especie “recolectora” de comida que un cazador neto.

Te oigo hablar mucho del “huiro” ¿te refieres a esas plantas largas, que crecen desde el fondo?

Así es, los huiros (Macrocystis spp, Lessonia spp, y otras) son algas que pueden formar inmensos bosques o aparecer en pequeñas colonias aisladas cerca de las costas, muy comunes en nuestras aguas. En aguas profundas su altura puede sobrepasar los 10 metros y por lo mismo, se convierten en un excelente santuario donde se refugia el pez pasto para que los depredadores oportunistas, como la corvina o la cabrilla, acudan en busca de alimento y en esos espacios, el reto es doble.

acercar el artificial o pasearlo por debajo de las ramas suspendidas en la superficie, tan cerca como sea posible, evitando que se enrede, y una vez que el depredador ataca el artificial viene la segunda parte: evitar que el pez enganchado se dirija hacia “el bosque”, carrera que el pescador debe evitar a toda costa porque sabe que peligra la captura.

A ver… hablamos entonces de un drag confiable y preciso de un buen carrete, línea y leader de buena calidad y una caña con altas prestaciones ¿me equivoco?

Estás en lo cierto…  Si vamos a hablar del equipo y se esperan buenas capturas, no caben los términos medios. Lejos de cualquier halo de presunción, si no cuentas con avíos competentes o que conozcas muy bien cómo para llevarlos al límite, va a hacer muy difícil que puedas obtener lo que buscas.

Con otros equipos puedes hacerlo, claro, pero los resultados no serán los mismos. Esta es una modalidad exigente Rolando, donde las decepciones, en muchos casos, pueden tocar fondo más rápido que un señuelo pesado, por ello, también estamos habituados a tener nuestros equipos al cien por ciento, lo que disminuye al mínimo cualquier posibilidad de falla.

Y en específico… ¿qué equipos usan sobre las rocas?

Lo más importante es la parte personal. Estar físicamente apto para moverse y caminar sobre las rocas y no aventurarse de forma extrema. En ocasiones estamos expuestos al golpe de fuertes olas, lo que nos obliga a protegernos del agua y de posibles caídas que pueden resultar muy peligrosas. Debemos usar prendas impermeables de pies a cabeza y zapatos o botas de suela gruesa y caña alta, que nos resguarden los tobillos y nos permitan caminar sin riesgos. No usamos wader por el peligro que implica el caer al mar y que se llene de agua, como tampoco nos alejamos solos y si nos separamos, siempre lo hacemos en grupos de a tres para poder auxiliarnos ante cualquier evento. Ya el resto es lo usual de cualquier pescador, bloqueadores solares, lentes polarizados, gorras etc.

Del equipo en específico, usamos cañas de 10 pies de acción rápida y potencia media o media pesada, de marcas usamos DAIWA Jig Caster, DAM Light Pilk, DAM Nanoflex, Major Craft y Gloomis y carretes específicos para agua salada y preparados para mojarse, como Shimano Stella SW, el Saltiga y el Caldia de Daiwa,  Quantum Cabo y Fin Nor, todos cargados con líneas braid de 20 y 30 libras.

Felipe ¿Qué esperas de SpinRock Chile?

Creo que más que esperar, buscamos seguir aprendiendo para poder compartir mejores experiencias y un nivel de concientización sobre el cuidado de las especies mucho mayor... y si SpinRock Chile puede poner su granito de arena en ello, ese granito algún día, sería nuestra mejor captura.


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