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Hablemos de señuelos
Por: Rolando Córdoba

Motivados por lo nuevo o por el hecho de emular nuestras capacidades, la pesca con artificiales sigue atrayendo a más pescadores cada día. Esta modalidad es tan añeja como la necesidad de los antiguos pobladores del ártico de encontrar su alimento en el mar, cuando la solución de suplir la carnada en aquellos tiempos, fue comenzar a tallar en pedazos de hueso o marfil las formas de sus peces-carnada, lo que también influyó como ya publicamos en estas páginas, en el nacimiento de la modalidad del jigging. Tuvimos que esperar hasta 1936, para que Lauri Rapala tallara en un pedazo de madera el famoso minnow y su acertada popularidad, diera el impulso definitivo para sacar a la luz la pesca usando señuelos artificiales.

¿Por qué pescar con artificiales?

Nunca apostaría si es más efectivo pescar con artificiales o pescar con carnada porque depende de muchos factores. A todos nos ha pasado que estando horas tratando de tener capturas con señuelos, algún pescador llega, casi siempre de los habituales y lanzando con carnada puede tener tres capturas consecutivas; como también nos ha tocado llegar a escenarios donde las carnadas llevan rato en el agua, sin resultados y lanzamos algunos artificiales y ante la mirada incrédula de muchos, comenzamos a sacar peces del agua.

Lo que es un hecho es que el uso de artificiales amplió el abanico de opciones para cualquier especie y modalidades de pesca deportiva, sin dejar a un lado el factor principal: el reto personal de lograr capturas con “algo”, que en la mayoría de los casos no huele, ni reacciona, ni se mueve y en miles de ocasiones, ni se parece a la comida habitual de algún depredador, pero que con la destreza, la eficiencia en el armado la paciencia  y un recobro acertado, el pescador puede incitar tanto al depredador que logra su ataque y por esa capacidad de engaño, es que se les conoce como señuelos.

¿Qué señuelo usar, dónde, cuándo y con qué especie?

Por la cantidad de factores que intervienen en esta pregunta,  no creo que alguien pueda dar una respuesta 100% acertada pero al menos, intentaremos ofrecer alguna ayuda para el que comienza,  porque lo demás –y como digo siempre- tiene que ver mucho con la suerte. Voy a tratar de dividirlos sin algún patrón establecido, pero que de alguna forma nos permita separarlos según su tipo, la acción y a qué profundidad van a trabajar para que cualquiera pueda tomar la mejor decisión según los cuerpos de agua donde habitualmente va a pescar, las especies que esperan encontrar y la mejor presentación.

LOS CUERPOS DE AGUA

El cuerpo de agua y la profundidad donde intentamos pescar, puede ayudar a determinar qué señuelos debemos usar, si debe trabajar en la superficie, a media agua o hacia el fondo y aunque es una nomenclatura que se usa poco, para los más ortodoxos podemos nombrar estos espacios como: “Shallow Water” o aguas bajas (de 1-3 pies). La media agua como “Mid Range Water”  (de 4 -10 pies) y “Deep Water” cuando la profundidad es de 10 pies o más.

TIPOS DE SEÑUELOS

A modo general, podemos nombrar cuatro TIPOS  de señuelos, los que conocemos como señuelos FLOATING (1) , los SUSPENDING (2),   los SINKING (3)  y los COUNT DOWN (4), lo que se traduce en la práctica como: (1) señuelos que flotan, (2) se sumergen y quedan suspendidos a cierta profundidad, (3) se hunden con o sin límite de profundidad o (4) se hunden  a una velocidad de tantos pies por segundo; indicaciones que por lo general, podemos encontrar  en los empaques de fábrica o en las “webpage” de cada marca.

No debemos confundir los conceptos TIPO y ACCION.

TIPO, como ya expliqué, es la naturaleza propia del señuelo marcada por su diseño, dicho en otras palabras: dónde va a permanecer en el agua cuando NO LO MOVEMOS y la ACCION, es lo que vamos a lograr cuando los recobramos, veamos estos sencillos ejemplos para evitar confusiones al momento de leer la información del empaque.

SEÑUELOS DE SUPERFICIE:

Paseantes y poppers

Siempre son de los primeros señuelos que lanzamos sobre todo si desconocemos el lugar, ya que nos permiten tantear la posibilidad de especies sin el peligro de enredarse en el fondo, por lo que al menos, debemos tener un par de ellos siempre a la mano. Su uso es mejor cuando el agua está en calma para que  su presencia y su rastro se noten mejor en el espejo de agua.

Siempre insisto cuando los lancemos y caigan al agua, en esperar unos segundos a que las ondas por el impacto desaparezcan, ello hará  que el señuelo trabaje mejor -más limpio-, y porque también puede propiciar que alguna especie asustadiza como el robalo se pueda alejar, aunque la experiencia me dice que por lo general, regresan movidos por la curiosidad. También les puede sorprender que una barracuda, algún jurel o un agresivo “lady fish” ataque el popper apenas toque el agua, debido a su naturaleza territorial.

Normalmente los paseantes son de cuerpo alargado, como un puro y sin paleta. Se recobran con tirones secos y continuos, devolviendo la caña a su posición con la punta pegada al espejo de agua, de esta forma vamos a lograr que el señuelo venga por encima del agua “caminando el perrito” (lo que se conoce como “walking the dog”) que es lograr que con cada tirón, el señuelo se desplace en zig-zag por la superficie. Es un recobro preferido por los pescadores de siempre, sobre todo en los lagos, manglares y aguas bajas de la costa.

El popper por el contrario puede tener varias formas según la marca presentando siempre una cavidad frontal, lo que va a generar con cada tirón el característico sonido “pop-pop” que le da nombre. Ambos señuelos por su flotabilidad (otra de sus ventajas) pueden permanecer todo el tiempo que queramos en el agua. Si hay corriente podemos aprovecharla para que arrastre nuestro señuelo a puntos más distantes para recobrarlo por tramos y dejar que se devuelva para repetir el trabajo.

Este recobro puede realizarse de varias formas, continuo, lento, enérgico o el más usual: dos o tres tirones y una pausa, lo que se conoce en el mercado anglo como: “stop and go”. Estos lures por lo general, presentan en su interior balines que al chocar por el movimiento de recobro, van a emitir sonidos que el depredador va a escuchar desde lejos y que unido a su rastro y el splash que produce su movimiento, van a incitar la embestida violenta del cazador, lo que lleva a confirmar que estos señuelos provocan los ataques más estruendosos , aunque también fallidos y casi siempre por causa del pescador. Nunca debemos dar el “hook set” (jalón) al momento del ataque, que por lo regular nos agarra de sorpresa. Lo ideal es esperar fracciones de segundos o ver que el señuelo desaparece bajo el agua para entonces tratar de clavar, de lo contrario y por la tensión que provoca la espera y si no tenemos control, podemos dar el tirón en el justo momento que el pez sale a la superficie para atrapar el lure, haciendo que falle en su intento.

No quiero terminar esta sección sin hacer justicia a un señuelo superficial, que a pesar de reportar capturas año tras año siento que se ha hablado poco de él, me refiero a los “Peppys”, conocidos como los hijos menores de los Ranger de Robert Lures, usados en la pesca de surf.

Por su forma ovoide y plana, la ausencia de paleta y un cuerpo aplanado de 7 cm de largo y ¾ de oz , logran unas distancias impresionantes cuando se castean . Para que no se hunda, su recobro debe ser continuo y tan rápido, que pueda mantenerse  “haciendo patitos “ sobre la superficie, efecto que logramos levantando la punta de la caña durante el recobro. No debemos preocuparnos si en ocasiones se hunde, de igual manera atraerá al depredador más cercano ofreciéndose igual de “ apetitoso”. Aunque poco nombrados, les puedo asegurar que son de los señuelos más efectivos que he usado por más de diez años, sobre todo en la orilla de la playa con jureles, gallos, cojinudas, sierras y la rápida barracuda. Un señuelo - insisto - muy, pero muy efectivo, barato casi irrompible y fácil de manejar.

SEÑUELOS DE MEDIA AGUA

En esta profundidad y por ser la más común, comenzaremos dividiendo los señuelos en blandos y duros, lo que se conoce como “Soft Hard Baits” en sus presentaciónes más usadas.

LOS SOFT BAITS

Conocidas también como “ las gomas “ son tan efectivos que conozco a pescadores que usan solo este tipo de señuelos, su grado de especialidad ha llegado a tal extremo que obtienen capturas de casi todas las especies de orilla y los esteros a cualquier profundidad, incluyendo a bordo de una embarcación en la pesca inshore. Otra de sus ventajas es el bajo costo comparado con los señuelos duros. En el caso de los jerk baits, generalmente su cuerpo emula mucho al de un alargado pez pasto, con la colita bifurcada y más delgada en una variedad muy amplia de tonos y colores. Hay que tener en cuenta que su éxito radica, más que en el color y la forma, en las vibraciones que el depredador va a percibir al reconocer su nado, incluso en aguas turbias o en la oscuridad de la noche y se usan mucho en la pesca de robalos, sábalos, corvinas, redfish, pargo, jurel, lady fish y otras especies que habitan los flats (grandes extensiones de aguas bajas) las orillas de las playas y el manglar.

Debemos tener en cuenta que hablamos de un cuerpo de goma que no emite sonidos, no presenta efectos visuales llamativos, no tiene paleta o labio que lo mueva de manera específica, por lo que su éxito al cien por ciento, radica en los movimientos que logre el pescador moviendo la caña.

Dependiendo de lo que necesitemos (ver arreglos) podemos usarlos armados solo con anzuelo (preferentemente del tipo Wide Gap) con peso (plomo o tugsteno) o armado en un jig head (cabecita de plomo con anzuelo) entre ¼ y ¾ de oz. También podemos usar un plomito corredizo al comienzo de la línea y aunque la mayoría no huelen, también existen con esencia, y esencias aparte, para echarles y que desprendan olor.

Aunque hemos comentado mucho de los soft jerkbaits  (de hecho, con artículos completos en ediciones anteriores de Troleo)  debemos recalcar que para moverlos, el pescador debe recobrarlo a tirones cortos y secos con la punta de la caña pegada al agua, lo que va a permitir que el señuelo parezca un pez pasto desorientado tratando de huir por debajo de la superficie. También recobrar subiendo y bajando la caña puede ayudar a lograr ese movimiento en el señuelo, Con algo de práctica y sin ponerle peso, se pueden traer nadando en zig-zag en la superficie del agua, convirtiéndolos en un verdadero manjar para el depredador cercano. Una de sus principales ventajas es que la punta del anzuelo puede esconderse en el lomo del lure, lo que garantiza que pueda nadar entre estructuras o aguas con materia suspendida, como hojas, ramas o algún deshecho que flote, sin peligro de enganche.

Los shad

Los shad, son de diseño parecido pero con la cola terminada en una especie de plato,  que puede ser redondo, ovalado o cuadrado y perpendicular al cuerpo del señuelo, que al menor recobro o la fuerza de la corriente, se va a mover de un lado a otro como la colita de un pequeño pez. Por esta capacidad de mover su cola pueden recobrarse sin tirones, en línea recta y de manera lenta buscando que la colita haga su trabajo. Debo comentar que me han funcionado mejor, tironeando de vez en cuando con uno o dos golpes secos con la punta de la caña.  Este tipo de “soft”,  generalmente presenta el anzuelo descubierto, aunque puede armarse con anzuelos ocultos (más pequeños) como los soft jerkbaits que conocemos.

Los grubs

Conocidos igual como “tails”, presentan por lo general un cuerpo cilíndrico con una cola larga, que puede estar moldeada en espiral, en forma de paleta u alguna forma similar  para que oscile, vibre, se retuerza o se mueva cuando se recobre. Esta forma de “soft” -de las más antiguas y corrientes, se arma generalmente con anzuelos emplomados en la punta (jigs heads)  pueden recobrarse de varias maneras siendo de las más efectivas, traerlos lentamente por el fondo y la media agua para propiciar un buen trabajo de la cola. Son de mucha ayuda cuando se agregan a algún buck tail o plumilla, sumando el vibrar de su cola al comportamiento provocativo del artificial.

Cualquiera de estas opciones puede emplearse con cañas de entre 6 y 8 pies y carretes con capacidad mínima de 100-120 yardas de línea de entre 8 a15 libras, más un líder de al menos 30 cm x 20 libras de resistencia. Es necesario que el artificial tenga toda la soltura posible y ello puede garantizarse con nudos de lazo como el  Rapala o el MirrOlure, sumamente seguros y fáciles de hacer.

Con este tipo de artificial, recomiendo mucho no usar destorcedores (que en este caso: no tienen nada que destorcer) ni seguros metálicos, para no sumar pesos que lastren el movimiento del plástico.

Los “soft jerk”, los shad y los grub son solo una pequeña parte del gran mercado de “las gomas”, pero si prefieren disfrutar esta “suave” modalidad, los invito a probar los efectivos camarones de DOA, los letales TerrorEyz o los AirHead de la misma marca. También Storm con su serie Wildeye Tail Minnow o los reconocidos Swim Shad, son tan buenas opciones como Berkley, Tsunami, Offshore Angler, Yum, Cocahoe,  y decenas de marcas que producen productos para todas las aguas y según el peso pueden usarse en esteros, playas, la pesca de surf,  el troleo y el deep jigging, No son caros si tomamos en cuenta que se venden en “blister pack” de 1-3 pzas, de fácil manejo y de una efectividad a toda prueba.

SEÑUELOS DUROS

En este campo lleno de soluciones a diario, son tantas las opciones que nos ocuparemos de las más comunes y para el resto, podemos buscar la información que se comparte a través de los medios electrónicos e impresos.

El jig bucktail

También llamado plumilla o gallito, resulta de los más sencillos y con muchas formas de trabajarlos. Mayormente se lanza y se puede recobrar a tirones, de forma lenta “peinando” el fondo o la media agua, o subiendo o bajándolo con la punta de la caña durante el recobro. Por ser señuelos que parten de una cabeza emplomada que sujeta el anzuelo, tienden a hundirse si no se mueven, ventaja que podemos aprovechar para esperar varios segundos a que se ubique en la profundidad que queremos trabajar. Son muy efectivos para todas las especies de orilla y estero y parte de su encanto es aprender a encordarlos para reutilizarlos todas las veces posibles, opción que amplía en mucho nuestro arsenal sin sumar gastos considerables.

Señuelos de metal: Las cucharas o cucharillas y los jigs

Quizás es de los más antiguos señuelos, sin embargo, debido a su efectividad y fácil manejo, las cucharas se siguen fabricando en cientos de versiones, pesos y colores, para seguir ocupando su lugar en el mercado.

Generalmente parten de una placa metálica alargada de forma cóncava o recta con cortes en diagonal, que garantiza su nado ondulando o rotando sobre su eje y no emiten sonidos. Son señuelos que permiten clavarse con facilidad por lo delgado del cuerpo y por ser metálicos, nunca sufren daños mayores.

Resultan muy efectivas para especies de agua dulce o salada, ideales para la playa para el sábalo, robalos, jureles, barracudas, corvinas, lady fish y toda la familia de los pargos y los meros. Les recomiendo cuando las compren, que prueben en la orilla con distintas velocidades para que puedan ver y sentir la velocidad ideal para moverlas.

En el caso de los jigs (no confundir con los señuelos para el deep jigging) resulta mejor moverlos a tirones continuos o subiendo y bajando la caña durante el recobro, debemos tener ne cuenta que se hunden muy rápido debido a su forma y peso.

Por lo rápido que se hunden, podemos explorar con ellos cualquier profundidad, Su nado por ser “casi” en línea recta requiere de más movimientos con la caña y por estar construido de metal y de forma plana, van a destellar muy bien incluso con poca luz, lo que las convierte en un blanco ideal sobre todo para especies amantes de los brillos como el pargo, la sierra, las barracudas, el wahoo y por supuesto: el hambriento jurel.

Tanto las cucharas de tamaño medio a grande como los jigs, resultan efectivos para el troleo de wahoos, dorados, grandes barracudas, agresivos atunes y barriletes. Ambos son de los mejor para cuando se acerca un frenesí a una escollera o cuando estamos a bordo, rodeando un buen comedero en la superficie. Resultan también efectivas para lanzar con cañas largas, en playas de caída profunda o en acantilados, donde recomiendo colocar un buen tramo de líder metálico teniendo en cuenta que son de los señuelos favoritos para los peces dientones.

El uso de destorcedores (que muchas veces traen de fábrica las cucharas) son casi una obligación, ya que por su diseño tienden a venir rotando u oscilando, lo que provoca el torcido de nuestra línea.

En EE.UU. sobre todo en las  playas, son de los señuelos más usados en especial para la pesca del stripper, la familia de los pargos(snnaper) los red fish, el spanish mackereel y la trucha de mar, lo que se conoce en la Florida como spotted seatrout.

Los Rattling o lipples (señuelos sin labio)

Este señuelo no tiene límites en capturar especies, pues lo mismo atrae lobinas en los estanques y presas de agua dulce, que truchas en los ríos, que pargos en las rocas de la costa o un buen robalo en la tranquilidad del manglar, todos atraídos por la acción lateral que  caracteriza su recobro, consecuencia de su frente en forma plana. Por lo general son señuelos que producen mucho ruido por los balines en su interior, chocando entre ellos y contra las paredes internas del lure ayudando mucho a su localización en aguas turbias y durante la noche.

En su mayoría se diseñan en forma de óvalo. Unos traen grandes ojos en 3D, colores muy realistas y sonidos sofisticados,  y los más antiguos eran más básicos, con la forma elemental del pez. Son cómodos de recobrar y se nota por lo “nerviosa” que se pone la punta de la caña, cuando vienen nadando de manera correcta. Sus formas varían mucho según la marca y en la actualidad se fabrican del tipo floating, sinking y suspending.

Son buenos para arrastrarlos desde un kayak o trolearlos cerca de la costa a velocidades muy lentas (3 nudos).  También  para castear paralelo a las zonas de rocas de la costa o las escolleras, tantear en el canal central de los esteros, ríos, bocanas y en la orilla de las playas detras de las olas. Su recobro puede ser variable, a golpes secos o continuos o con jalones largos laterales, lo que se conoce como “abanicar” la caña.

Desde hace años se vienen diseñando algunas formas de rattling distantes de las tradicionales, pero basados en su diseño de origen  como el Yo-zuri  Edge Trembler Minnow , lo que demuestra lo efectivo de sus principios y el esfuerzo por darle vida a un señuelo de los mejores, tan efectivo, como aquellos primeros rattling que usaron los abuelos.

Los señuelos suspending.

Esta categoría, de las más adictivas ha venido ganando público por la efectividad de su trabajo con tres ventajas esenciales: 1.- Su condición de permanecer y nadar debajo y pegado al espejo de agua, garantiza que se pierdan menos señuelos por enganches en el fondo. 2.- Por trabajar pegado a la superficie lo mismo es tocado por la luz del sol en los laterales destellando sus contornos, o cuando el sol esté encima de nuestras cabezas, su silueta (a contraluz) será vista por los peces que nadan más abajo de la media agua. 3.- Si detenemos su trabajo, va a permanecer suspendido (de ahí su categoría) a una altura ideal donde puede ser atacado desde cualquier altura del cuerpo de agua.

Son señuelos que tienen la ventaja de permanecer mucho tiempo sumergidos y se pueden recobrar con tirones secos y continuos o (mi preferido) detener el recobro y moverlo muy sutilmente con la punta de la caña,  lo que hace fácil que se confunda y sea “visto” como la presa desorientada y sola, muy vulnerable para la mayoría de los depredadores oportunistas. Sus diseños son muy diversos y uno de los primeros y que sentó precedentes desde su aparición fue el famoso “Original “de Paul Brown, que hoy en día distribuye MirrOlure.

Este es un señuelo de goma, muy reconocido en Texas y Carolina del Norte por todos los pescadores de robalo, redfish y corvinas desde mediados de la década de los setenta. Su éxito radica en la sensación que le brinda al depredador, morder un cuerpo de goma suave, muy similar al de sus presas, más, lo que hasta hoy es su mejor secreto: su característico e inigualable nivel de flotación, factor al que muchos le atribuyen su gran popularidad desde que salió al mercado hasta nuestros días. Sin duda MirrOlure es la marca de las más conocidas, que tiene  el mayor catálogo y los mejores reportes en artificiales para trabajar debajo de la superficie, donde por citar algunos, podemos hablar de su Serie III con el S51MR, el S52MR a la cabeza, los famosos MirrOdine y MirrOminnow ¡ni qué decir del nuevo Scale Sardine! y por supuesto, el más renombrado de todos, el MirrOlure Catch 2000, un arma muy letal cuando se suspende con un buen recobro en “su espacio” de 2 pies de profundidad.

Rapala, aprovechando la indiscutible fama de su familia X-Rap, saca a la luz el afamado “Sub Walk”, confiando tanto en su éxito, que suma la versión de tamaño mayor con 2 oz de peso, ideal para la pesca de surf y la pesca inshore. Yo-zuri, otro de los grandes, que desde unos años viene dándole un impulso sin precedentes a su emporio también ofrece varios modelos para la media agua y entre los más conocidos: el “Edge Minnow”, un artificial con buenos “reviews”, un nado muy llamativo y reportes muy positivos con excelentes capturas en varios foros del mundo.

Después de haberlos probado casi todos y si de virar las cartas se trata, el “Terrif DC9” de la firma DUO -para mi gusto- se lleva las apuestas de la mesa. Se castea muy, pero muy lejos . Su recobro es muy efectivo debido al diseño exclusivo de su labio, sobre todo con tirones secos o cuando se trae lento de forma continua y lo mejor, cuando dejamos de moverlo, en vez de hundirse poco a poco como los otros, emerge a la superficie muy lento lo que es una ventaja cuando pescamos en los flats  o  por ejemplo, lo troleamos desde el kayak. Sus balines estan dispuestos de una forma que al menor movimiento emiten un sonido seco y grave que es muy atractivo, lo que garantiza  su fácil ubicación en aguas turbias y de noche, lo mismo en playas, esteros, costas bajas y bahías de poca profundidad.

Los crankbaits, los minnows y jerk baits.

El mercado está tan saturado de propuestas nuevas que resulta difícil agrupar algunos productos en base a características determinadas, porque cada vez surgen más soluciones que tienen de una y de otra, resultando verdaderas fusiones a favor de un mejor desempeño y eso sucede con los Crankbaits.

Este nombre que en una de sus acepciones del inglés significa manivela, tiene que ver con ello debido a su recobro continuo. Por lo general son artificiales cortos, como más redondos y con un movimiento muy enérgico, consecuencia en muchos casos de una enorme paleta pero de ángulo más agresivo y siempre de plástico. Son muy usados en la pesca de agua dulce (nunca he usado alguno en agua salada) sin embargo los he visto trabajando y con sendas capturas en torneos como el de Palizada en el estado de Campeche.

Los minnows

Estos artificiales siempre tratan de imitar la forma y el color del pez pasto, de cuerpo más estrecho y alto donde se hace mucho incapié en la apariencia que logran los acabados, ya que son señuelos que pueden recobrarse a velocidad medio lenta, y si estamos en aguas limpias, deben semejar en lo posible la comida del depredador y es muy seguro que el ataque responda a esa simulación. Igual pueden recobrarse de manera continua lo que no exime que de vez en cuando le demos algún tirón para lograr más sonido (cuando lo emiten) con los balines internos o propiciar un recobro enérgico según el escenario.

Comúnmente los minnows se encuentran en los catálogos de todas las marcas, ya que su eficacia es muy probada y su diseño base, permite hacer versiones infinitas para este guerrero de apariencia realista y muy letal.

Por lo regular son del tipo sinking (de hundimiento continuo) o  countdown (se hunden con una cadencia de tantos pies por segundo) lo que permite situarlos contando el tiempo a una profundidad determinada para comenzar el recobro (ver información en los  empaques). También – y por suerte- ya podemos encontrarlos del tipo suspending y en su mayoría, todos vienen armados con 2-3 anzuelos triples y se pueden usar para obtener capturas de cualquier especie, incluso en aguas profundas en la modalidad de troleo.

Sus cuerpos, si los comparamos con los jerk baits por ejemplo,  generan menos movimientos laterales y vibratorios pero resultan muy efectivos lo mismo en esteros, bocanas, ríos o en la orilla de las playas.

Los jerk baits

Aunque parezcan iguales a los minnows no lo son. De hecho y para facilitar su mejor hundimiento, en su mayoría son de forma más alargada y del tipo floating. Se recobran con uno o dos tirones enérgicos que los sumerje de forma violenta y se hace una pausa, dando tiempo a que regresen a la superficie, y que generalmente lo hacen bamboleándose lentamente.

Casi siempre son de paletas más ancha o de mayor ángulo, para lograr más movimientos y vibraciones en sus cortos recorridos cuando se hunde. Sus acabados, se basan más en los efectos visuales que provoca su cuerpo al vibrar y moverse cuando se hunde, que en una imagen realista de la presa.

Esta configuración para los jerk y los minnows, también los encontramos en los crankbaits usados para la modalidad de troleo (modalidad que nos ocuparemos más adelante) que por lo general son de mayor tamaño y peso, de paleta más larga, unas de plástico y otras de metal con un objetivo en común: hacerle más resistencia al agua para que la fuerza del recobro o el arrastre del barco los haga moverse y ganar más profundidad, que en muchos casos puede superar los 30 pies de agua.

Resúmen

No podemos abarcar los catálogos de todas las marcas, tipos y modelos, pero al menos compartimos la  información suficiente para  saber qué buscar según nuestras prioridades. Si la economía nos limita, tómense el tiempo necesario para analizar si lo que nos ofrecen es lo que nos hace falta o lo quieres porque alguien te crea la necesidad de tenerlo... ello aunque no lo crean, es lo que puede hacer más efectiva nuestra caja de pesca para hacer la diferencia cuando salimos a pescar.

Insisto en la importancia de conocer cómo, para qué y dónde usar cada señuelo. Reúnan toda la información que puedan, lean los empaques y completen con la red, todos los datos para poder usar mejor cada artificial y obtener las respuestas que seguro nadie les va a dar. Recordemos que aunque lancemos al agua el señuelo más caro del mundo, si no lo hacemos en el escenario adecuado y los movemos según el patrón de recobro, estaremos lanzando nuestro dinero al mar.

 


  HERRAMIENTAS






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