Artículo
Programa de etiquetado de sábalo juvenil en Campeche
Por: Dr. Aaron Adams

Lo primero que me llamó la atención conforme la panga se deslizaba hasta detenerse, era la claridad del agua y la salud del pasto marino. Era una marea baja de luna nueva, y la orilla con pastos marinos a lo largo de la línea costera de manglares fue expuesta.

Podíamos navegar gracias a los canales de agua, con algo de profundidad, que se forman con los ríos interiores donde brota el agua dulce de los ojos de agua que circulan en la zona de manglares y se mezclan con las aguas saladas provenientes del mar abierto del Golfo de México.Nos encontrábamos en aguas Campechanas, sorteando el camino en una de los sistemas de humedales costeros más hermosos del mundo.

Nos impresionó mucho que en algunas zonas, donde los arroyos estaban literalmente forrados de mangle, el agua no estaba solo teñida de tanino, también se encontraba muy turbia; y en otras zonas costeras, donde los arroyos contienen más nutrientes de la escorrentía, -como ocurren en las aguas de mi hogar en la Florida-, el agua también estaba teñida, pero muy clara, y el pasto marino estaba tan limpio y verde que parecía un campo de fútbol. Nosotros ni siquiera habíamos empezado a pescar y ya estábamos impresionados con estos paisajes.

Conforme Juan llevaba la panga por el río, subí a la proa y sin pensarlo tomé mi caña de fly. Nos encontrábamos situados en la boca de un túnel formado por el mangle y árboles de gran follaje que se elevaban por las alturas.

Lo compacto de la vegetación bloqueaba la luz del sol. Tuve que quitarme las gafas para ver en las oscuras sombras de aquel pasaje. Un sábalo rodaba el arroyo, luego otro, pero Juan me insistió en entrar en esa “cueva”. Pronto me di cuenta el por qué. Al doblar la siguiente curva, una gran piscina entre dos árboles despejaba el camino. Parecía agua hirviendo al ver como un sábalo asomaba, después de otro y otro más y así sucesivamente. Un lanzamiento sobre el hervidero resultó en una captura inmediata… un salto, otro y el pez se había ido, al igual que en el siguiente lanzamiento. No era fácil enganchar por el reducido espacio. En el tercer intento el anzuelo dió en el blanco y pronto tuvimos a un lado del bote el primer sábalo. Para nuestra fortuna, durante los siguientes tres días se repitió esta escena una y otra vez.

Pero esto no era solo un viaje más de pesca. Este fue el comienzo del primer proyecto de etiquetado de sábalo juvenil en México. Un proyecto en colaboración con los guías y pescadores deportivos de Campeche (quienes recaudaron sus propios fondos para comprar las etiquetas usadas en este estudio) y de la Bonefish & Tarpon Trust, una organización no lucrativa de los Estados Unidos que se dedica a la protección y conservación de la pesca de sábalo (así como del macabí y la palometa).

El objetivo primordial del proyecto es conocer el desplazamiento de jóvenes sábalos de uno a tres años de edad y tratar, -con el tiempo- de conocer algunas respuestas a cuestionamientos como: ¿Los sábalos juveniles permanecen en un solo lugar o se mueven constantemente?...  ¿Si se aventuran a alta mar y qué tan lejos llegan?... ¿Cuántas veces pueden ser capturados y liberados los jóvenes sábalos?.  Dado que la pesca en la zona de Campeche se compone casi exclusivamente de sábalos de entre uno a tres años de edad, ¿A dónde se van una vez que llegan  a los cuatro años de edad?... ¿Qué importancia tiene esta área de sábalo juvenil para la pesca de los sábalos adultos que se da en el Caribe o en el Golfo de México como Holbox o Veracruz?

El proyecto se inició este mes de noviembre de 2012, cuando guías y pescadores se  instruyeron perfectamente sobre la forma de medir y etiquetar un sábalo juvenil, y gracias a eso, los primeros 25 sábalos del proyecto fueron etiquetados de forma precisa. El evento fue auspiciado gracias a empresas como Tarpon Town Anglers, Ocean View Hotel, y muchos pescadores locales. Antes del evento de lanzamiento, se discutió y se planeó el proyecto ampliamente con todos los involucrados proporcionando –entre todos-, una perspectiva positiva para esta importante región pesquera del sábalo juvenil.

Esta es la primera huella de un plan estratégico a largo plazo para proteger al sábalo de Campeche. Es evidente que guías y pescadores deportivos de esa localidad están más que dispuestos a conservar el hábitat y por ende, la buena pesca de esta especie en la región. Las perspectivas para el futuro son buenas. Ojalá se siga de cerca este proyecto y sirva de aliento para otros lugares de igual belleza en ese hermoso país que es México.


  HERRAMIENTAS






   Recomiendanos a un amigo
   Anunciate con nosotros
   Comentarios y sugerencias
   Agreganos a tus favoritos
REVISTA TROLEO
Calle 25 No. 101-H entre 12 y 14 Col. Chuburná de Hidalgo, Mérida, Yucatán, México.
E-mail: revistatroleo@gmail.com
Tels: (999) 948 - 20 - 40, 948 - 20 - 50
[  www.revistatroleo.com.mx  ]