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El mejor momento para clavar el pez
Por: Rolando C√≥rdoba

Es común escuchar en los pescadores que por vez primera se acercan a los esteros y orillas de las playas con sus avíos, cómo pierden muchas capturas sobre todo en el momento del “hook set” o “jalón”, ello sin duda ha llevado a algunos a abandonar el intento y los más tercos a insistirle hasta que la propia experiencia o un consejo oportuno, les da al menos las primeras pautas para lo que muchos llaman: el momento de asegurar la captura.

Respondiendo algunas solicitudes hemos recopilado algunos comentarios sobre estas tres modalidades básicas, desde la playa o la costa: la pesca con artificiales, la pesca con carnada muerta y la pesca con carnada viva –en orden de complejidad-  siendo esta última una de las preferidas de los pescadores más conservadores y donde la experiencia muchas veces hace la diferencia al punto, que a más de uno le hemos escuchado decir -con aparente seriedad: la especie, el tamaño y hasta el sexo del pez que en ese momento le está mordisqueando su carnada....

La pesca con artificiales

En esta modalidad solo se trata de estar pendiente del frenado del recobro por el ataque y jalón del pez, para contrarrestar con nuestro jalón, el ataque del depredador. Ya el resto dependerá del propio diseño del artificial y “su armamento”, facilitando en mucho la clavada.

Una de las ventajas es que la mayoría de los artificiales se arman con anzuelos triples y en muchos casos con el doble de estos anzuelos, que si bien en muchos casos solo uno o dos  logran anclarse de manera firme, en muchas ocasiones una o dos puntas -más- logran clavarse en alguna otra parte del cuerpo del pez, que ayudarán a contrarestar el esfuerzo por safarse. Otra ventaja es que por lo regular estos anzuelos están totalmente expuestos y colocados en puntos muy específicos del señuelo lo que hace que generalmente en el primer ataque logren clavarse muy bien. Incluso cuando el ataque no es muy efectivo, alguno puede clavarse en alguna zona exterior, “amarrando” de todas formas a la presa que será recobrada con mucho más esfuerzo, pero cobrada al fin con lo que se conoce como  “robarse el pez” o “pez robado”.

Cuando recobramos un artificial en nuestros ambientes habituales lo ideal es estar concentrado en lo que hacemos aunque sepamos que en muchos casos con solo tensar la línea el propio pez logra clavarse alguno de los anzuelos.  Propiciar nuestro hook set o jalón en el momento en que el pez ataca el señuelo y tensar la línea al instante es en la mayoría de los casos la garantía de una pelea continua teniendo en cuenta siempre el tipo de artificial que estamos usando.

En el caso del minow (Xrap 10, 12, Yozuri F6, F8 etc) en los señuelos de media agua (Rapala Subwalk, Mirrolure Cath 2000, Shimano Waxwing, jerk baits, grubs, plumillas, cucharas, rattling,  etc.) las respuestas deben ser inmediatas. Una vez efectuado el hook set no debemos dejar que se destense o afloje la línea y acto seguido: asumir la pelea con el pez.

Se suceden tiempos distintos con los superficiales como poppers, paseantes, etc., donde debemos esperar (y ello lleva cierto entrenamiento) a que el pez “jale” el señuelo generalmante para hundirlo. Es un error estar vigilando el recobro de  un popper y en cuanto se vea el ataque, meter el jalón porque en la mayoría de los casos evitamos que el pez muerda el artificial o –peor aún- se lo sacamos de la boca antes de cerrarla dando al traste la captura.

Se trata muchas veces de fracciones de segundo, cuando seguido al ataque sintamos el jalón del pez hacia abajo. Solo en el momento cuando identificamos ese jalón es que contrarrestamos con el nuestro, culminando casi siempre con el pez bien enganchado.

Resulta un buen recurso, conociendo la línea, los anzuelos y de la especie que se trata que durante el recobro, demos uno o dos “jaloncitos” más, para garantizar clavar con seguridad y poder asumir la pelea –digamos, con más confianza.

La pesca con carnada muerta

Esta es la base por lo general  para quienes comienzan en la pesca. No es raro oir exclamaciones como: se me fue… no quiso morder…. me llevaron la carnada... cuando en realidad lo que se había sentido no era más que el movimiento de algún pez pequeño comiendo, o el que estamos esperando que solo mordisqueó... sin más, y se fué. Para más seguridad en el caso de línea de mano no debemos mantener el yoyo con nosotros sino la línea, mientras el yoyo puede estar en el piso o en algún lugar seguro, de forma que pueda girar si fuese necesario antes de salirse.  En el caso de la caña, debemos mantener el arco del carrete abierto y sostener la línea con la otra mano, de esta forma trataremos de estar al tanto de lo que suceda en el fondo y cualquier ataque del pez pueda sacar línea sin mucho esfuerzo, para bajar el arco con el freno dispuesto solo a la hora del hook set.

También debemos tener en cuenta que el anzuelo puede estar oculto dentro de la masa de carnada, por lo que en esos casos se necesita  más fuerza para poder clavar con efectividad, sobre todo cuando se habla de bocas muy huesudas como el caso del sábalo. El conocer la morfología de las especies que intentamos capturar es bien oportuno para acatar por nuestra propia experiencia qué tanta fuerza es necesaria para clavar un pez y en qué momento hacerlo. Especies como el robalo por ejemplo,  sabemos que tiene una garganta musculosa y resistente, pero una boca muy delicada, “forrada” de una especie de piel delgada  muy frágil, y debemos tener en cuenta que un jalón sobredimensionado puede rasgarla y dejar libre al animal.

Esta pesca por naturaleza es pasiva. Muchas veces peces muy pequeños se acercan a mordisquear la carnada sin que sintamos nada y hasta pueden sacarla del anzuelo sin que nos demos cuenta y debemos entender estas situaciones como los riesgos posibles. También puede llegar el “bueno” y morder o tragar con movimientos leves y en ese momento debemos estar tranquilos  y atentos, sin perder la cordura y esperando porque es probable que si jalamos y no ha tragado por completo o la tenga solamente mordida, se la podemos quitar de la boca. Lo que nos avisará cuándo jalar, es cuando el propio pez “jala” y comienza a sacar línea,  o lo que quiere decir que se aleja con nuestra carnada dentro de la boca. En ese momento bajamos el arco, llevamos la caña hacia adelante, recobramos la línea holgada y cuando el pez logre tensar la línea restante en lo que se retira: ese es el momento del hook set.

Como en toda práctica, nada nos asegurará más éxito que ir estableciendo nuestras propias expectativas hasta lograr jornadas más eficientes de acuerdo a los depredadores de cada zona.

La pesca con carnada viva.

Si bien no es una modalidad muy difícil, lo complejo se hace por ciertos recursos que debemos disponer como una buena cantidad de pez pasto vivo que nos puede suministrar algún pescador de la zona recién sacado durante el amanecer, o usar nuestra tarraya o alguna dotación de sabikis para hacernos de algunos ejemplares de sardinas, lisetas, mopiches, etc. que conservaremos en algún vivero a mano.

Normalmente el proceso es el mismo que con carnada muerta, sólo que cuando la carnada está viva el proceso de espera es doble y si somos bien prácticos en esta modalidad, el mismo pez pasto puede alertarnos sobre cada paso.

Por lo general de igual forma abrimos el arco del carrete (en caso de spinning o colocamos el “free spool” en caso de convencional).  Soltamos al pequeño pez con el anzuelo que se irá alejando lentamente tratando –por su propio instinto- de huir del punto donde lo saltamos, ello irá sacando línea del spool muy lento y cuando ésta pequeña presa divisa a su depredador (como casi siempre sucede) su nado será muy rápido y nervioso tratando de huir y hasta cambiando la dirección de la línea, aviso que nos dejará alerta para el encuentro.

Acto seguido sentiremos un pequeño jalón y es cuando casi siempre el depredador mata o neutraliza a la presa, para lo cual puede sacar algo de línea… ¡pero cuidado, ese no es el momento! ...debemos esperar muy atentos unos segundos más, para sentir cómo una segunda corrida nos anuncia que ya el pez tragó o está en la etapa final de llevar su comida al estómago y es en ese instante, cuando comenzó su segunda corrida, que cerramos nuestro arco o drag, bajamos la caña y dando algunos segundos, propiciamos nuestro jalón lo más fuerte posible levantando la caña, para tratar de enganchar al pez desde algún órgano  o masa muscular interna. Hay quienes no abren el arco del carrete, sino que sacan línea y la mantienen fuera o aflojan en lo posible el drag, de una u otra forma lo que se busca es que el pez no sienta obstáculos al momento de moverse con la carnada en la boca para evitar alertarlo de nuestra presencia.

Es una modalidad muy emocionante sobre todo porque en muchas ocasiones cuando la presa no divisa al depredador, de una calma total se puede pasar en menos de un segundo a una sorpresiva batalla llena de adrenalina y euforia por la embestida a nuestro pequeño pez pasto por algún depredador de buen tamaño, dando lugar a jornadas inolvidables y a otro pretexto para los fanáticos a esta legandaria forma de pescar.

Los anzuelos circulares

Como se sabe es un diseño importado del lejano oriente que ha sido muy bien recibido en esta parte del mundo y aunque se piensa que el nombre de “circle hook” viene por su forma redonda no es lo correcto; lo que da origen a su nombre es la forma en que gira o rota en forma circular, cuando topa con un borde para clavarse. Sus ventajas superan en mucho a los anzuelos tipo J sobre todo si tenemos en cuenta estos aspectos:

1.- Causan mucho menos daños que los anzuelos tipo J, ya que requieren de un borde, como suele ser casi siempre los costados de la boca para que rote y se clave, de lo contrario puede hasta ser tragado por el pez junto con la carnada con pocas opciones para dañar al pez en algún órgano interno.

2.- Su diseño esta conformado para garantizar el giro que le da su nombre y engancharse prácticamente sin ningún esfuerzo. Si está en la posición correcta solo es necesario tensar la línea y mantenerla firme y el pez al girar propiciará el clavado de manera muy eficiente.

3.- Por su curvatura es casi imposible deshacerse del anzuelo una vez que llega a clavarse en el sitio correcto.

4.- Una vez posicionado, si llega a romperse la línea o el leader, no representa ningún peligro para que el pez siga alimentándose de manera natural y seguir su ritmo de vida.

Queda claro que si en la modalidad de pesca con carnada usamos este diseño de anzuelo, podemos obviar el hook set, porque no debemos jalar de la carnada ya que podemos extraerla con facilidad de la boca del pez y por su diseño, cuando este anzuelo se recobra hacia el frente del pez,  la punta queda dirigida hacia el interior del gap evitando que se enganche, porque para esto, debe topar para girar y ello le será imposible si se trabaja como se hace con el resto de los anzuelos tradicionales o tipo J, por lo que sin duda, es una inmejorable opción para hacer la pesca más cómoda y segura. 

Ahora, si fuéramos a liberar la captura... nada mejor que un circle hook para propiciarle al pez, el menor daño posible.

 

 

 


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