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Lo pescó con una Rapala?
Por: Rolando Córdoba

 La fama indiscutible y el prestigio de la marca Rapala casi siempre propicia que cuando se captura un buen ejemplar con señuelo, algún curioso haga la misma pregunta. Ello puede entenderse si tenemos en cuenta los setenta y seis años de historia desde que la marca escandinava expusiera su primer señuelo al mundo, haciendo evidente que, gracias a sus reportes de capturas, triunfos y niveles de venta la misma Rapala sea la culpable que para todo desconocedor, cualquier señuelo pueda ser un Rapala, aunque para los que somos fanáticos de la marca más que algún insulto nos parezca un homenaje cuando algún novato presencie una captura con cualquier señuelo siga presuntando: ¿Lo pescó con una Rapala?

Es cierto que el pescar con artificiales invoca un reto que la pesca con carnada no siempre puede superar. Reto que se impuso como disciplina Lauri Rapala por la década de los treinta, después de esculpir con su navaja un trozo de madera que lanzó al lago Paijanne donde pescaba, y arrastrándolo durante horas desde su rudimentaria canoa logró perfeccionar su nado. Fueron muchas formas a probar y mucho tiempo, sobre todo mucha la necesidad que alimentaba las expectativas que llevaron a Lauri Rapala, un humilde pescador que tanteaba en los lagos de Finlandia el sustento de su familia, para comprobar que siempre que hubiera un pez separado del cardumen nadando de forma errática por estar enfermo o desorientado, sería sentenciado por el depredador más cercano y sobre esa base logró el primer señuelo que salió de sus manos: el Original Floater Rapala.

Esta marca que ya traspasó la puerta de la tercera edad con millones  de señuelos producidos en cientos de versiones, ayudó a dictaminar el arte de pescar en el mundo. Su entrada a los Estados Unidos se produjo a mediados de los sesenta resultando en ventas sin precedentes, sobre todo a partir de que la prestigiosa revista LIFE en 1962 publicitara a página completa un anuncio con el slogan: “A lure fish Can’t  Resist  ”.   

Desde que los productos Rapala irrumpieron en el mercado occidental a través de la firma Normark, hasta hoy responsable de su comercialización en el mundo, ha crecido día por día el número de fanáticos (¿o convencidos?), que esperan siempre para aplaudir las nuevas propuestas de un competitivo mercado ávido de sorpresas, donde Rapala recompensa con sus nuevas presentaciones la preferencia por su marca.

Teniendo por años un público de millones de pescadores adictos a sus señuelos y una sobrada reputación, Rapala aparentaba descansar sobre sus propios laureles hasta que en el 2004, abrió la puerta de un solo tirón, sacudiendo una vez más el mundo de la pesca deportiva con una nueva propuesta en la que su equipo y sus Pro Staff venían trabajando en silencio, sumando en poco tiempo, mucho, pero mucho más terreno del que podía perder.

Un nuevo artificial llegaba como todo un concepto y nombre propio: X-rap ( por Extreme Rapala) abriendo  la brecha al resto de una numerosa familia por lo que el Jointed, los Magnum, los Subwalk, el Deep, Shad y Clackin’Rap  entre otros apellidos, siguen y seguirán llegando para completar una de las líneas de señuelos más confiables y exitosa de todos los tiempos. El emporio Rapala a través de su representación, la casa Normark, volvía de nuevo a ser noticia y de las mejores.

El nuevo X-rap llenaba los aparadores precediendo un concepto revolucionario para una innovadora apariencia. Sus ojos, se destacaban con un impecable diseño en 3D haciéndolos muy llamativos. El nado resultaba excelente como también el movimiento que se le podía imprimir a cada señuelo y el cuerpo, esculpido con detalles muy realistas en una fórmula muy resistente de policarbonato brindaba un acabado perfecto.

Este diseño resguarda  de los dientes del depredador -¡se valen los aplausos!-  el bien logrado acabado holográfico que se implementó en su interior con tonos muy acertados para agua dulce y salada y que incluso con poca luz garantiza sus destellos para avisar al depredador desde grandes distancias.

En su interior, el X-Rap porta una cámara con 4 balines (según la versión) que lo delatan por su sonido y estabilizando su nado durante el recobro. Un quinto balín es responsable de moverse hacia el fondo para transferir el peso del señuelo hacia atrás en el momento del lance propiciando mayores distancias. Consumando sus virtudes el X-Rap llegó armado con  anzuelos VMC de níquel negro para agua dulce y perma steel para agua salada, anclados de forma muy segura por medio de un cable de acero que retiene ambos anzuelos desde el interior del señuelo.

Estos anzuelos, de los más resistentes para ese segmento de ventas  han venido dando muestras de su efectividad desde sus comienzos convirtiendo al X-rap con todos sus valores en un verdadero símbolo de capturas.

Me atrevo a asegurar que hasta la casa matriz se sorprendió con el éxito del nuevo producto que en pocas semanas fue catalogado por todos los “reviews” especializados como un rotundo éxito y la nueva oferta de Rapala se convertiría en pocos meses en otra de las leyendas de la marca, que como su predecesor: el legendario Original Floater, sentó las bases para conformar el resto de la familia -de las más completas por cierto- que no ha detenido su crecimiento para que los pescadores de todo el mundo la sigamos aplaudiendo. 

No quisimos dejar pasar el cumpleaños número siete de esta familia de señuelos insignia de Rapala, para hacer llegar nuestras felicitaciones en nombre de todos los pescadores deportivos a la firma Normark en sus nuevas oficinas en México,  que nos permitirán en breve comenzar a presentar sus nuevas producciones y diseños para el 2012, que como las anteriores, estaremos aplaudiendo… ¡Felicidades Rapala!


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