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El fusiblle de la pesca
Por: Rolando C√≥rdoba

Recrearse  en  el recobro  con  la salida  de línea,  poner  a  prueba   nuestra   capacidad con  el uso  del  drag  y  el  manejo  de  la  caña,  son  algunos  de  los  aspectos  que  nos posibilitan disfrutar el desafío de la pesca y para ello, nada mejor que poder  seleccionar muy bien cada una de nuestras herramientas.

La ventaja  de poder  castear  más lejos,  tener una mayor  resistencia a  la  abrasión   así como  una  efectiva  resistencia  al sol,  a los  rayos  UV  y  al   salitre;  la  firmeza   de  los nudos,  la  invisibilidad  debajo  del  agua  y  la poca  memoria  entre  otros  factores  son los   valores  que el  pescador   debe de  conocer  antes  de decidir  con  que  línea  armar su carrete.

Las líneas cumplen con dos funciones:  lanzar  nuestros señuelos  o carnadas y logrado el enganche, pelear  el pez en conjunto con la caña y el carrete. Esto ultimo nos dice que la línea forma parte de un todo  donde sus  partes interactúan unas con las otras, esa  es la magia que permite poder pelear  un sábalo de 20 kilogramos con una línea de 10 libras.

Como el fusible en nuestras casas ante una subida de voltaje, la línea es la responsable de resguardar  la  integridad  de todo el  equipo  cuando estos corren peligro por algún manejo  indebido  que  debe de  romperse  antes  de  dañar la caña o el carrete. Si me preguntaran ¿ vale la pena invertir en una buena línea?  Diría  que  sí, por  tres  razones principales : confiar en el equipo  con  que  estamos  pescando,  poder  disponer  de  las mejores prestaciones para interactuar con la caña, el carrete y los señuelos y contar con un dispositivo “ de seguridad”  confiable, que resguarde la inversión mayor  en nuestros avíos.

La línea debe romperse  (si no ofrece otro valor)  cuando reciba una  fuerza  mayor  a su libraje y  aunque  se  dice que la mayoría  resiste algunas  libras de más, no es cierto. Las estadísticas  demuestran que la mayoría se rompe  antes de la marca  debido  al  deterioro tanto  físico  como  químico  que  va  sufriendo  durante  su  uso. La absorción de agua, la la cristalización por la exposición al calor y al sol y su elasticidad son factores  que unidos a la memoria, el maltrato, el tiempo de uso y las condiciones en que se guardan,  pueden afectar  mucho el desempeño de las líneas.

También el uso de nudos inadecuados o mal hechos puede comprimir  el diámetro  de la línea, generando  puntos  de quiebre  (muchas veces invisibles a primera vista) que en un momento dado pueden ceder  y  romper, por ofrecer menos resistencia que el resto . Por ello y aunque ya es una práctica poco común, en muchas competencias y torneos solo  se aceptan líneas denominadas  como  IGFA,  incluso con registros  de  récord para  este tipo de línea… sinónimo de garantía. Esta es una denominación  que se aplica a las líneas  de  la marca que sean -cuando la IGFA avala que es una línea que  mantiene  el  mismo  grosor de punta  a punta y que resiste  el peso  indicado en sus  nominaciones  rompiendo  en  el momento que sobrepasan  el  límite  de resistencia  nominal que ofrecen.-

Del  antiguo nylon nacido por allá de los años  cincuenta  a las actuales líneas  de monofilamento , la diferencia es sustancial,  sin hablar del fluorocarbono, las híbridas y por último las trenzadas que llegaron para favorecer en mucho la forma  de pescar  en todo el mundo hasta las ciencias más avanzadas como la nanotecnología  molecular están  intercediendo a favor en la industria de la pesca, y en lo que esperamos las últimas noticias  intentaremos seguir aportando comentarios sobre las líneas más usadas en agua salada, convencidos que en lo que se termina este artículo, algún producto nuevo ya habrá hecho su aparición en el mercado.

El monofilamento.

El nylon, el mono, el cordel, la piola o como le llamen nunca ha dejado de superarse a sí mismo cubriendo la mayoría, -por no decir todas- las demandas de la pesca. En la actualidad los diversos copolímeros que se usan para su fabricación le proveen un muy buen desempeño, de hecho a pesar de todos los avances sigue siendo la línea más popular de todas y hasta se asegura que más del 60%  de las líneas que se venden en el mundo siguen siendo de monofilamento. Se puede manejar con seguridad porque no corta como la trenzada y es la más adecuada para practicar todos los nudos por su bajo costo.

El monofilamento es el tipo de línea ideal para los que comienzan a dar sus primeros pasos… pero eso sí: deben procurar una buena marca de monofilamento como pueden resultar la Stren, Trilene, Ande, Sufix, Yo-zuri, Momoi, Cajún o  Rapala entre otras. Es una línea muy dócil y de fácil manejo, además de ser la más económica lo que nos permite experimentar sin temor por enredos o maltratos por amarres mal hechos,  sobre todo por la posibilidad de una sustitución –quizás- a corto o mediano plazo. Por ello tampoco es una línea para tirar al olvido, de hecho hay pescadores que opinan que tienen más ataques usando mono que trenzada incluso, usando topshot de fluorocarbono.

El Cptán. Rick Murphy, muy reconocido en los torneos del sur de los EEUU, ganador de varios trofeos, consultor de Rapala y host del mejor programa de televisión de pesca en la Florida afirmaba hace poco refiriéndose a la pesca en los cayos de la Florida “Si vas a buscar pargos o bonefish en aguas muy claras, es muy difícil que tengas alguna captura si usas línea trenzada”.

Si la comparamos con el fluoro, podemos decir que es una línea de hundimiento medio,  que genera memoria  y absorbe agua. Es un material que dependiendo la marca se estirará más-menos, factor que puede funcionar a favor o en contra según el escenario, porque el que se estire más nos obligará a buenos “jalones” para lograr buenas clavadas, pero significa un margen de seguridad positivo, con relación al drag del carrete. Es un material que se puede afectar mucho por los rayos UV por lo que resulta mejor si tenemos ciertos cuidados con ella, como exponerla lo menos posible al sol, lavarla cuando lleguemos de pescar, como revisarla de vez en cuando sobre todo los últimos tramos –digamos 5-10 metros- para advertir futuras roturas por raspones y cambiarla, o cuando ya veamos el menor signo de deterioro por resequedad, tirones, tallones etc.

Se maneja muy bien con todos los nudos debido a su porosidad sumando un gran porcentaje de confianza. Me llama la atención que en varios reviews afirman que el monofilamento tolera mejor la presión de los nudos que el fluorocarbono, y ello no me resulta ajeno. Recuerdo que las pocas roturas que he tenido de línea han sido en el nudo, usando precisamente un topshot de fluorocarbono de 50 lbs. haciendo jigging con equipo ligero.

Es una línea que se adapta a casi todos los escenarios con buen desempeño. Se dice que resulta mucho para la pesca con carnada viva y el troleo, sobre todo por la comodidad de su manejo. Ideal para el kite fishing por poder hacer buen uso de los seguros y clips, y en el casteo, sobre todo con los carretes de bait casting el monofilamento es el que menos se entierra por su grosor, teniendo en cuenta que en estos carretes la línea se enrolla siempre en la misma posición por el trabajo del devanador del carrete.

El fluorocarbono

Nacidas en el oriente del mundo son líneas hechas de fluoruro de polivinilo, material que las hace de mayor costo que el monofilamento. La luz se comporta muy parecido en este material como en el agua, por tener un índice de refracción muy similar, lo que las hace –casi- invisibles a los ojos del pez,  factor que facilita su uso sin peligro de ser descubierta en aguas claras y limpias. Su superficie es más pulida que el nylon y por ser de un material más denso, es más sensible y tiende a hundirse más y más rápido, resultando ideales para señuelos de poco peso como los soft jerkbaits, grubs o los paletones que intentamos colocar a mayores profundidades y precisamente por ser una línea que tiende a hundirse más, no es la mejor línea para señuelos de superficie, menos, si usamos leader de fluoro.

Su elongación es muy reducida, comparada con el monofilamento, facilitando mejores clavadas con menos esfuerzo y propiciando aún, cierto margen de seguridad si traemos el freno del carrete mal calibrado. Si bien es un material mucho más resistente, por ser tan pulido cualquier tallón con rocas o estructuras duras se muestra de inmediato como una mancha opaca que puede ser identificada por el pez. Ese mismo pulido de la superficie la hace difícil para el manejo de algunos nudos, razón que se acentúa por ser un material  –también- mucho más rígido que el monofilamento. Su mayor valor es la resistencia en general resultando ideal para líderes, topshot o finales de línea.

Las líneas híbridas

No pasaron muchos años, para que las grandes compañías se dedicaran al estudio de cómo asumir lo mejor del monofilamento con las ventajas del fluorocarbono dando como resultado las líneas híbridas (o hybridas). El objetivo era empalmar la maniobrabilidad y la resistencia del monofilamento con el acabado, la fuerza y la invisibilidad del fluorocarbono en lo que pareciera la línea ideal que todos estábamos esperando.

Sin llegar al costo del fluoro pero más cara que el nylon, esta nueva línea muy pronto se adueñó de los carretes de millones de pescadores en el mundo que se contentaron de inmediato por su  mayor resistencia en las áreas de los nudos y un porcentaje mayor de invisibilidad tanto en agua dulce como salada. No absorbe nada de agua y mantiene por más del 95% su protección a los rayos UV con una superficie más pulida propiciando un menor roce con las guías incrementando la distancia del casteo. 

Su diámetro en muchos casos es inferior a las líneas de monofilamento del mismo peso, y la acertada fusión en los componentes logró un menor valor de elongación y memoria que el mono, lo que las hizo más efectivas al momento de clavar; una excelente opción para la pesca a fondo con carnada y para el troleo en aguas azules.

Hace mucho tiempo que vengo usando en la pesca de esteros y de orilla con cañas entre 6 y 8,6  la Yo-zuri Hybrida de 10 y 12 libras y no me puedo quejar. Su desempeño, el grosor y su respuesta a los nudos me ha resultado excelente, aunque un poco más tiesa que el mono no llega a la rigidez del fluoro; pero para las distancias que intento no me afecta mucho y lo mejor es que su resistencia según el fabricante es muy superior a lo que marca su nominación,  de hecho la de 10 libras –según datos de fábrica- debe resistir hasta 16.5 libras, más que suficiente para el estero e ideal para la pesca con la caña salmonera, sobre todo por estar lanzando con una línea que va a soportar al menos 15 libras de fuerza con el diámetro del monofilamento de 10 libras, nada mal para carretes del orden de los 4000 en Shimano con capacidad de 200 yds. aproximadamente.

Mi señuelo preferido en los esteros son los soft jerbait de marca Yum, Bass Assasian y sobre todo los C.A.L. de DOA, muy en boga desde que en estas páginas comentamos sobre ellos y el manejo de estos artificiales con línea hybrida y top de fluoro es muy cómodo, porque el peso de la híbrida más el top de fluoro propicia que el arreglo baje a buen ritmo  llegando muy bien a las zonas del fondo y haciendo más constante el movimiento del señuelo.

Después que la primera híbrida de Yo-zuri saliera al mercado, salió a menos del año la versión Ultra Soft; que indudablemente supera en suavidad a la original pero –para mi gusto personal- me resulta aunque en mejores tonos de color, más opaca que la primera, lo que aún no me incita al cambio.

La líneas trenzadas

Poco hay que decir de las líneas trenzadas a estas alturas con todo lo que se ha expuesto sobre ello, lo increíble es que siguen las buenas noticias referentes a nuevas propuestas.

Todos conocemos de la fuerza de las trenzadas o braid por estar construída con dyneema, un material cinco veces más duro que el acero. Sus dos excepcionales valores como su poder y su reducido diámetro propician que cada vez se puedan usar carretes de menor tamaño (reduciendo el peso) con más capacidad de línea (a pesar del tamaño) y por supuesto obligando así,  al mundo de las máquinas de recobro, a rediseñar y propiciar nuevos mecanismos para un mayor desempeño y seguridad, que se ha venido dando paralelo a las nuevas formas de pescar.

En mi opinión, amén de todos los factores positivos de la línea trenzada, creo que para el pescador de orilla su mayor aporte fue el de ampliar considerablemente su zona de pesca.

Cualquier surfcaster bien entrenado con el equipo adecuado puede colocar su carnada o su señuelo a más de 100 metros de la orilla con carretes de menos de 30 oz y además con la seguridad de quedarse con más de 280 ydas. restantes en la bobina, aspecto muy difícil – casi imposible diría yo-, lanzando con monofilamento; teniendo en cuenta que para lanzar 4 oz de peso con monofilamento tendría que hacerlo con líneas  de nylon de al menos de 40 o 50 libras de resistencia (y grosor) y lanzando con mucha fuerza para poder sobrepasar algo más de la mitad de la distancias que se alcanzan con línea braid y que como sabemos, según la zona, puede determinar entre pescar y no pescar; sin tener en cuenta el agotamiento físico que representaría cargar sendos carretes con tanta cantidad de línea, que igual a la hora de la pelea, por la lenta velocidad de recobro se volvería todo un calvario.

La pesca del deep jigging no pudiera llevarse al desarrollo que ha llegado y a su asombroso nivel de capturas, si no existieran las líneas braid y sobre todo los nuevos equipos para su manejo, tomando en cuenta la posibilidad de almacenar grandes cantidades de línea con las que el pescador enfrenta los retos de esta nueva modalidad de pesca en aguas profundas.

Muchos piensan incluso que por su poca resistencia a la abrasión -como ya se ha comentado-, es una línea muy vulnerable, sin embargo su seguridad radica en el poder de cada una de las hebras que forman el trenzado y si se diera el caso (como se han reportado en varios foros) de que la trenzada estando muy tensa roce alguna piedra filosa y rompa un par de hilos, el resto resistirá tanto, que casi el 100%  de los casos finaliza con la captura.

Para los pescadores de presas y embalses cuando van en busca de sus lobinas, se ha convertido en una bendición poder destrabar sus señuelos cuando se enredan en las estructuras y sobre todo, poder frenar las corridas de sus “lobas” antes que estas se adentren entre las raíces y piedras del fondo como  muchas veces sucede en los esteros, sobre todo con el pargo o el escurridizo robalo.

Sabemos que es una línea para manipular con cuidado porque corta, que requiere de nudos muy bien hechos para lograr su buena interacción sobre todo con el fluorocarbono, pero les aseguro que nada de ello es más difícil que sentarse a descifrar el manual de la primera Black Berry que compramos.

Los tiempos cambian y la tecnología trata de acaparar la atención del hombre, sobre todo cuando somos parte de eso que llamamos marketing donde se ofrecen constantemente nuevas y mejores herramientas que a su vez imponen nuevos retos.

Años atrás no se podía disfrutar largas jornadas con presas de tallas mayores usando “cañitas” como las  habituales en la pesca de jigging o con carretes que a pesar de su tamaño  logran un alto desempeño y que en la mayoría de los casos se justifica la  inversión.  Tampoco podríamos comparar un Stella con más de 500 ydas. de trenzada de 65 lbs, un potentísimo drag de 55 lbs. con sólo  30 oz de peso, con una de las máquinas tradicionalles de hace 15-20 años con capacidad similar. Pudiéramos hablar por ejemplo de un Penn Senator Special con 490 yds de 60 libras de monofilamento y con un peso de... ¡48 oz!  así y todo, solo podíamos contar con 22 libras de drag y un recobro tan cansado y lento, como la obligación de un buen descanso y un mejor almuerzo al final del día.

¿Que hay mucha diferencia de precios? ¡Vale! porque no estamos hablando de un producto de ingeniería básica con materiales comunes, sino de un producto donde intervienen procesos muy largos de investigación científica, materiales de primera calidad y una tecnología de punta capaz de favorecernos con los mejores desempeños y un ejemplo claro son las últimas ofertas que se asoman al mercado: la Nanofil de Berkley y la Sufix 832; cada cual con sus “encantos” y sus “bemoles” y eso sí, dirigidas a pescadores exigentes que son al final los que en breve seguro dirán la última palabra.

La propuesta  de Berkley como la trenzada, también utiliza dyneema como componente. Se diferencia de la braid en que es una línea unifilamento o lo que se conoce también como un monofilamento unificado producto de su fundición molecular. Por no ser una línea de varios hilos la hace mantener un reducido factor de fricción por lo continuo de su superficie. Sus bondades son cero memorias, estiramiento casi nulo y un significativo poder de casteo sobre todo con señuelos de poco peso. En contra: es extremadamente resbaladiza por lo pulido de su superficie, de hecho se recomienda trabajarla con nudos muy específicos de lo contrario pueden correrse. Me llamó la atención el color: blanco lechoso... medio transparente; como cuando el fluorocarbono se talla quedando medio rasposo, por lo que estaremos pendientes  para saber más de ella cuando comiencen a publicarse más testimonios en los foros especializados.

Por otro lado la Sufix 832 presenta una nueva fibra conocida como Gore de fuerza muy superior a la dyneema debido a un nuevo componente llamado Eptfe. Este componente resulta inerte a la mayoría de las sustancias químicas incluyendo todos los lubricantes. La Sufix 832 está compuesta por 7 hilos de dyneema más 1 de Gore dando como resultado un nuevo trenzado al que Sufix llamó R8, mucho más fuerte que el trenzado de las líneas spectra y de extrema suavidad y que según su presentación garantiza, además de mejor consistencia y redondez, un porcentaje muy bajo de fricción.

Esta línea se destaca porque suma un  20% más de fuerza de tensión, 30% más de poder en los nudos, más distancias en los casteos y mayor resistencia a la erosión; y como si fuera poco, posee un coeficiente tan alto de protección que la hace inmune a los rayos ultravioletas... ¿El sueño de todo pescador? Yo diría que al menos nos vamos acercando y que tanto esfuerzo merece la pena tenerlo en cuenta.

La seguridad radica en que cada vez hay más opciones para cada necesidad, el riesgo estaría entonces en tener que tomar alguna decisión sin la información necesaria, por lo que es casi obligatorio apropiarnos de toda la información posible para decidir sobre nuestra línea como lo que debe resultar: la mejor herramienta; capaz de salvaguardar la inversión mayor y que nos garantice el mejor desempeño para poder confiar sobre todo, cuando alguna vez penda del otro extremo la gran captura que hemos estado esperando. 


  HERRAMIENTAS






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