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Manzanillo sigue haciendo historia
Por: Manuel SolĂ­s

 La Ciudad de las Palmeras, como se le conoce a Colima, fue fundada en 1525 y forma parte de un pequeño estado que lleva el mismo nombre que la ciudad capital y  que limita al norte con Jalisco, al sur con el estado de Michoacán y al oeste con el Océano Pacífico, es un paraíso donde exuberantes paisajes y majestuosos volcanes, son los principales protagonistas.

Manzanillo, puerto forjado por hombres y mujeres hechos por y para la mar, es el principal de los diez municipios en que está dividido políticamente el estado y en sus aguas se celebra uno de los torneos más representativos de la pesca deportiva en México: El Torneo Internacional de Pesca Deportiva de Pez Vela, Marlin, Atún y Dorado, organizado por el Deportivo de Pesca Manzanillo y la Asociación de Pesca de Colima, en su edición número 58 celebrado los días del 17 al 20 de noviembre pasado.

El viernes 18 de noviembre por la noche, nos registrábamos en el hotel Las Hadas de Manzanillo, sede nuevamente de nuestra estadía en esa ciudad, para asistir por segundo año consecutivo a este tradicional evento.

53 embarcaciones se apuntaron en las listas de participación para imponer un nuevo récord de los últimos años,  todas con el mismo ímpetu de llevarse alguno de los grandes premios divididos en 2 categorías: el de marea chica, correspondiente a pez vela, marlin rayado, dorado y atún de 60 kgs o menos, y el de marea grande, que correspondía al de marlin azul, marlin negro y atunes mayores de 60 kgs. Las 2 categorías en conjunto repartían más de 1.5 millones de pesos en premios, convirtiendo a este torneo en uno de los mejores en cuanto a premios se refiere.

El torneo había comenzado desde el día anterior. Nuevamente el organizador del evento era nuestro amigo Marko Alcaraz Ley,  Presidente del Deportivo Manzanillo y asumiendo ahora también, la Presidencia de la Asociación de Pesca del Estado.  Marko, experimentado pescador y promotor de los recursos naturales y el respeto por la vida animal, hizo nuevamente gala de una excelente organización y ello se traducía en una gran participación y el seguro éxito del torneo.

Hay que comentar el formato de la competencia, sin duda, lo más destacado y novedoso que hemos visto para un torneo de esta clase,  con reglas muy claras que incluían  pruebas de polígrafo que el juez del torneo podía exigir a los equipos ganadores, las videograbaciones de las capturas para  legitimarlas, donde  se  filmaba desde el momento del strike hasta que el pez era puesto a bordo de la embarcación y las penalizaciones de capturas con tallas por debajo de las permitidas en el reglamento que otorgaban puntos en contra como medida para evitar matanzas inadmisibles en cualquier torneo. Todos los ejemplares registrados en báscula serían donados a asociaciones con causa.

Reporte del sábado.

El sábado por la mañana nos trasladamos de la marina privada del hotel Las Hadas hasta el punto de reunión  en las instalaciones del Deportivo donde desde  las 6:00 am las embarcaciones participantes llegaban de varios puntos de la bahía, para esperar el pitazo de salida y así iniciar el segundo día de competencia con el mismo entusiasmo que el día anterior , donde se habían reportado pocas capturas importantes, entre ellas, el pez vela más pesado que correspondía al equipo “Il Padrino”, que obtuvo un premio de  50,000 pesos en efectivo que se otorgaba al pez vela de mayor peso de cada día de competencia.

Esa mañana nos tocó reportar desde la embarcación del capitán Hugolino Rodríguez, experimentado lobo de mar contratado por el equipo ganador del torneo del año pasado comandado por el Lic. Rene Chávez y su hermano el Dr. Cesar Ruíz.  Un día espectacular con grandes expectativas  y mucho ánimo se iluminó aún más, cuando cerca de  las 9 am una estela más se formaba a unos 12  metros de la popa… un pico emergía del agua persiguiendo una de las lisetas dispuestas en el spread de 4 líneas. De un salto el doctor tomo la caña para hacer el “drop back” mientras los demás retiraban las líneas del agua para la maniobra de enganche y la pelea.  El barco seguía su marcha y el pez hacía lo mismo con la liseta propinándole secos latigazos a su víctima, el doctor esperando el momento oportuno esperó unos segundos, los necesarios para hacer el enganche… arriba strike!, arriba caña!…rrrrrrrrrrrr síiiii... la pelea había iniciado.

René se colocó el cinturón de pelea, era el encargado de trabajar ese primer turno, dos, tres carreras largas y en pocos minutos era izada la primera pieza a la embarcación para medirla y reportarla. Su peso era aproximado de 28 kgs según los cálculos que daban las medidas de longitud por contorno. El día transcurrió más tranquilo de lo esperado en un mar totalmente en calma, sin signos que acusaran la presencia de algún banco de atunes o cardumen de dorados.  Arriba en la torreta de mando, conversando con el  capitán Hugolino, nos comentaba que las aguas no eran totalmente azules, raro para la época, se delataban los altos niveles de clorofila en las corrientes por la turbidez del agua, lo que explicaba que ni un marlin fuera  reportado en el canal oficial del torneo.

Recorrimos algunas millas intentando buscar mejores zonas pero nunca aparecieron. Pasamos cerca de 2 ó 3 troncos donde se posaban unos pájaros bobos y donde generalmente se pueden encontrar dorados que se esconden de sus predadores , pero ni rastro de alguno.

Regresamos al deportivo un poco antes de la 5 pm, hora en que la bascula cerraba y bajando nuestra captura, comprobamos que muy pocas más eran reportadas. Algunos velas como el ganador de los 50,000 pesos del día del equipo “Joker” que presentó un ejemplar de 44.5 kilos, algunos dorados y 2 marlines rayados eran pesados y registrados. Preguntándole a Marko sobre las pocas capturas éste confirmo grandes zonas de corriente en el litoral cargadas de clorofila, consecuencia sin duda, del cambio climático que estamos viviendo. La categoría de marea grande no presentaba ningún ejemplar y los premios aun esperaban ganadores.

Ese día saludamos a Vidal Dávalos, ícono de la pesca deportiva en Manzanillo, que a bordo de su legendario bote “Luckiets II”  ha logrado grandes proezas  que le han valido, según muchas personas,  el título de mejor capitán de la zona y como dato curioso, nos comentó que habían contratado sus servicios gente de Tamaulipas, pescadores de lobina que jamás habían pescado en agua salada, pero que tuvieron la “suerte” de lograr un marlín rayado, un dorado y un pez vela en un solo día. Claro, nosotros pensamos que, suerte: fue contar con Vidal en el timón .

El último día.

El domingo decidimos recorrer algunos puntos de  la hermosa bahía, donde destaca el mirador para contemplar un impresionante paisaje de la costa que remata a lo lejos con el monumental pez vela color azul metálico de 12 metros del artista Sebastián, símbolo de esta ciudad.

Recorriendo las instalaciones del hotel Las Hadas, pudimos comprobar nuevamente el por qué sigue siendo uno de los hoteles emblemáticos de este puerto. Sus hermosas vistas desde cualquier rincón, la playa privada donde se celebran eventos sociales a la orilla del mar, y el hermoso estilo mediterráneo coronado por contrastantes bugambilias, hacen de este lugar un verdadero paraíso que alegra la estancia de cualquier persona y compromete a repetir el viaje cuantas veces sea posible.

En punto de las 4 de la tarde llegamos a las instalaciones del  Deportivo donde comenzaban las maniobras de colocación de tarimas para la fiesta de premiación por la noche. Las primeras capturas eran presentadas en la báscula oficial, el tercer pez vela ganador de los 50,000 pesos del día se lo llevaba el equipo “La Bestia” de la ciudad de Morelia con un ejemplar de 28.7 kgs. Cinco dorados  formaban fila para ser medidos, se notaba que la pesca mejoró ese día, pero ni un azul con talla de campeón, hasta que pegó un barco cuya tripulación destilaba entre otras cosas mucha alegría y grandes sonrisas: el equipo “Navila III” de Colima.

El premio mayor de la categoría vacante hasta ese momento ya tenía al parecer un seguro ganador. Entre aplausos bajaban a la plataforma de desembarque un marlín azul lo bastante grande para calificar dentro del peso mínimo estipulado en el reglamento de 80 kgs para marlín azul o negro, esto en apoyo a la conservación de las especies reservadas a la pesca deportiva…y sí! la báscula registraba 91.20 kgs.¡ el equipo Navila III integrado por  JORGE MANUEL ALCARAZ ALVAREZ (CAPITAN DEL EQUIPO) JORGE MIGUEL ALCARAZ MACIAS, ROBERTO ALCARAZ ALVAREZ Y JOSE LUIS MUNGUÍA VELAZQUEZ, era ganador indiscutible de la categoría y entre felicitaciones y fotos se llevaban a casa $200,000 pesos en efectivo, un gran logro de última hora como el año pasado.

Cerrada oficialmente la báscula, el primer lugar de la categoría chica era para el equipo “La Bestia” de MARTIN ASANZA BUSTOS (CAPITAN DEL EQUIPO), MAURICIO RIVERA FLORES, ARTURO RAMIREZ MIRABENT y ROBERTO CASTAÑEDA TORRES y se llevaba una bolsa de $500,000 pesos en efectivo gracias al peso acumulado de pez vela, marlin rayado, dorado y atún. Pareciera contradictorio que la categoría chica otorgara una bolsa mayor que la categoría grande que premia al marlín azul y negro, esto se debe -según nos comentó Marko, a la prioridad de la pesca del pez vela que le ha dado gran renombre al puerto desde  1953, año en que el Sr. Le Roy Dorsey, fundador y promotor también de torneos de pesca como los de  Tampico en 1942, Acapulco en 1944, Veracruz en 1946, Guaymas en 1948, Mazatlán en 1950 y La Paz B. C. S. en 1953, promoviera en Manzanillo, a iniciativa de un selecto grupo de manzanillenses aficionados a la pesca deportiva entre los que destacan: Alberto Caligaris y Acevedo, Luis García Castillo, Guillermo Adachi Naitoh, Eduardo Macchetto Adame, Crispín Zamora Gómez y Juan Ahuir Ferrado, un torneo de pez vela ¡en el mismísimo malecón del puerto!, dando origen al primer torneo de la ciudad y que se continua celebrando con el mismo ímpetu de siempre.

Por cierto que en ese primer torneo, el señor Alfredo Ruiseco Avellaneda resultó  triunfador un vela de 134 libras (50kg), la campeona femenil fue la texana Mary Haggard con un vela de 116 lb., (42.3kg)   y el campeón juvenil con un vela de 110 lb. (41.1kg), fue el joven de 11 años Mario Alberto Caligaris de Manzanillo.

Enhorabuena a los organizadores por este gran torneo. Ojalá algún día regresen las grandes capturas de antaño, sabemos que se está trabajando fuerte y constante para ello, a pesar de muchos obstáculos, pero algo es seguro: Manzanillo sigue y seguirá haciendo historia… mientras tanto que la fiesta continúe porque la tarima ya quedó ¡y la banda...  ya llegó!


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