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Pez vela con mosca
Por: Nassim JoaquĆ­n

Era un caluroso día de abril pescando a bordo del “Mercenario”. El día de pesca se consumía navegando hacía Punta Maroma, localizada en la Rivera Maya a unas cuantas millas al noroeste de la Isla de Cozumel, en la parte Continental de la Península de Yucatán. El Caribe Mexicano mostraba sus vivos colores de azul turquesa al azul profundo; navegábamos bordeando la costa hacía el norte, la playa se encontraba a escasos 300 pies de distancia, sin embargo pasando el arrecife de coral la profundidad cae abruptamente a más de 1,500 pies, es un abismo submarino o un “cantil” como lo conocen los lugareños. El contraste es tan grande que un pescador con mosca pudiera estar pescando macabí  desde la playa en escasas 12 pulgadas de agua, y a tan solo 300 pies de distancia otro pescador pudiera esta pescando pez vela desde un yate…¡A más de 1,500 pies de profundidad!

Habíamos desperdiciado un par de oportunidades sin lograr captura alguna, y era y tiempo de regresar a Cozumel. El día había acabado, no sin antes dar un último vistazo a Punta Maroma. No esperábamos mucho, cuando el Capitán grito desde el puente de mando: “¡Pez vela!, ¡Pez vela!” De un salto, el Marinero  tomo la caña Penn 50 de Troleo y empezó a acercar la carnada hacía el bote, detrás de esta la sombra submarina de un agresivo pez vela la golpeaba con el pico en un intento desesperado por tragársela.

 Inmediatamente me incorpore tomando la caña de mosca 15Wt que estaba a mis pies, sosteniendo la mosca en la mano izquierda preparándome para lanzar. El pez vela se aproximaba desesperadamente persiguiendo la carnada que el Marinero le arrebataba una y otra vez para evitar que se la tragara. Cuando el pez vela estaba a menos de 30 pies del bote, grite: “¡Ahora, quítasela! ¡Neutral!“

 En una acción simultanea, el Capitán detenía el motor del bote colocándolo en neutral, el Marinero sacaba la carnada del agua con un fuerte jalón vertical proyectándola por los aires lejos del alcance del pez vela, y yo lanzaba mi mosca hacía donde se encontraba el irritado pez, que buscaba desconcertado a la presa.

 Al caer la mosca al agua le impartí poco movimiento, solo dos o tres jalones, cuando apareció un pez vela embravecido como una trucha que emerge bajo una mosca seca, tragándosela con un movimiento de tijera de izquierda a derecha con su cabeza y su enorme lomo por fuera del agua. Sentí tensión en la línea de mosca y clave el anzuelo dos veces con fuerza moviendo la dura caña hacía la izquierda. La línea de mosca desapareció en segundos y el backing la seguía hacía lo profundo del mar, podía sentir el peso del pez vela, de nuevo clave el anzuelo dos hasta cuatro veces más con la caña y con la fuerza del drag del reel sin tocar el backing con las manos. Sentí que la clavada era sólida, el anzuelo aparentaba estar seguro en la boca del pez. A 60 pies del bote brincando desenfrenado a seis pies de altura, el pez vela enloquecido dejaba pozos en el mar al salir y entrar en este. Uno, dos, tres…Cinco saltos y al fondo.

La línea de mosca se retorcía por los aires como un espagueti naranja, hundiéndose en el mar para volver a salir de este. La caña cedía doblándose ante el peso del pez vela, y el reel no paraba de revolverse perdiendo yardas y más yardas de backing que desaparecían vertiginosamente en el mar…Hasta que se detuvo.

 “¡Ahora vamos tras él!” Grito el Capitán desde el puente de mando. “¡Enrolla! ¡Enrolla!” El Mercenario se echaba para atrás con la fuerza de sus dos motores persiguiendo al pez vela y retrocedía tan rápido como yo podía cobrar línea. Por algunos momentos el pez volvía al frenesí, explotando en la superficie para más tarde clavarse en las profundidades del Mar Caribe.

Cuando lo tuve a unos 100 pies del bote empecé a batallarlo con rigor, aplicando presión lateral y desbalanceandolo; hasta que el Marinero tomo el leader suavemente en sus manos y al ligero class tippet, en un esfuerzo alcanzo el pico del pez, lo sujeto con las dos manos y lo subió abordo. Pequeño como la gran mayoría de los peces vela del Atlántico, tendría unas 45 libras de peso, pero sin duda un corazón de león. Un par de fotos y lo liberamos. El día había sido salvado y con fría cerveza lo celebrábamos. ¡Un pez vela con mosca! A veces, debemos de esperar el final del día para obtener lo mejor de Éste.

Picudos con mosca

El pescar peces de pico o picudos con mosca es algo relativamente nuevo. Es la vertiente más joven de la pesca con mosca. Esta técnica de pesca nació en el año de1962 en Panamá, gracias al Dr. Webster Robinson de los EE.UU. quien desarrolla la técnica de: “Acercar y cambiar” conocida como teasing. En el bote Caiman II propiedad de la familia Schmidit. Y con el apoyo del Capitán “Lefty” Reagan y de Helen Robinson (esposa).

 Esta técnica, parte de la premisa de que el mar es un lugar demasiado grande y profundo para lanzar a ciegas a especies pelágicas como son los picudos. Es por eso que se utiliza la pesca de Troleo y se aprovecha esta en beneficio de la pesca con mosca. Esto quiere decir que pescamos troleando pero con carnadas o lures sin anzuelo, estando siempre atentos de las mismas para cuando un pez vela aparezca tras una de estas, empezamos a recogerla sin dejar que la coma... No tan rápido que el pez vela no la alcance, pero tampoco tan lento como para que se la trague y desaparezca con un bocado gratis, digamos que la carnada debe estar a unos dos pies enfrente de su pico en todo momento, un juego de mucha habilidad que algunos Marineros dominan. Cuando el pez vela es acercado a nuestra zona de lanzamiento, entonces el Marinero saca la carnada del agua con un movimiento vertical de la caña de Troleo, y lanzamos la mosca para que el pez vela intuya que la presa que ha estado persiguiendo es la mosca recién presentada y la muerda quedando cautivo. El secreto esta en hacerlos enojar y en desesperarlos. Es importante que al momento de lanzar la mosca, el motor del bote este detenido o en neutral a fin de satisfacer las reglas de la IGFA (International Game Fish Association).

 El equipo de pesca con mosca

Estas técnicas de pesca son pensando en el pez vela, pero pueden ser aplicadas con algunas variaciones mínimas a otras especies de peces de pico o picudos como las distintas variedades de marlin e incluso el spearfish. Mismas que espero poder relatar en futuros artículos.

Le sugiero al pescador interesado en esta pesca empezar por el pez vela; éste es el candidato ideal entre las especies de picudos: Suele ser abundante, persigue las carnadas con constancia, su peso promedio es aceptable (los del Océano Pacífico suelen ser los mayores), son grandes luchadores pero no tan difíciles de capturar como un marlin azul, que representa un reto extraordinario.

Para este tipo de pesca se necesitan cañas de mosca fuertes, como una 12Wt como mínimo hasta una 17Wt o más. Existen muchos productos en el mercado, pero yo recomendaría una marca en función de su eficiencia y de su costo razonable: la caña Cam Sigler. Ya sea la 12Wt, la 14Wt ó la 16/17Wt.

 Las líneas de mosca o flyline WF13S y WF15S o las de rápido hundimiento de 450 gramos en adelante son las mejores. Las marcas Rio y Scientific Anglers ofrecen varios productos de calidad.

 El reel es fundamental, este debe de contener por lo menos una capacidad de almacenamiento de backing de 30 lbs con 350 yardas como mínimo, más la línea de mosca. Debe de tener un buen drag y debe ser un reel para agua salada; los reel de: Billy Pate-Tibor, Abel, Old Florida son excelentes marcas.

 El leader, como regla general manténganlos cortos, el pez vela no siente timidez de la línea de mosca y es muy difícil lanzar una pesada mosca con un leader largo; con 5 ó 6 pies de largo es suficiente. Y deben aprender una buena variedad de nudos: Huffnagle, bimini twist, clinch knot y surgeon loop.

 Las moscas, generalmente solo unas cuantas plumas montadas en uno o dos anzuelos con algo de brillo son suficiente. Las moscas de dos anzuelos tipo tandem suelen ser las mejores, los anzuelos de mi preferencia son: 6/0, 7/0, y 8/0 de Owner 5370 y de Trey Combs Big Game Hooks. Los poppers con una cabeza desprendible adelante de la mosca son una buena opción, pues llaman más rápido la atención del pez. En mi opinión el mejor color para una mosca de pez vela es el rosa y el azul con blanco en segundo lugar. Algunos de los mejores patrones son: Cam Sigler Sailfish Fly y la Flashy Profile Fly (FPF).

Consejos para la pesca del pez vela con mosca

Me tomo mucho tiempo poder capturar mi primer pez vela con mosca, en una ocasión pase 6 días enteros con 8 horas diarias de pesca sin atrapar alguno, eso son 48 horas de pesca: ¡Sin captura! Fue una pequeña probada de la vigilia que tuvo que vivir Santiago en “El Viejo y el Mar”. Pero si existe algo positivo de los errores, es que de estos se aprende y se gana experiencia.

 1.- Utiliza un equipo de pesca de calidad y asegúrate que todos los nudos y conexiones estén al 100%. Esta no es pesca para nudos y equipos mediocres.

 2.- Escoge un destino de pesca abundante en pez vela y visítalo en el mes del año en que la pesca este en apogeo. Recuerda que los peces de pico son especies migratorias.

 3.- Pesca con una tripulación que tenga experiencia en pesca con mosca. Pregunta, pide referencias. Un buen Capitán y Marinero son lo más importante.

 4.- Toma una gran dosis de paciencia. Una sola oportunidad al día suele no ser suficiente, usualmente se requiere de muchas oportunidades al día(s) antes de poder anotar. Pero cuando uno lo logra hace que todo valga la pena.

 ¡Nos vemos en el agua!


  HERRAMIENTAS






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